sábado, 31 de diciembre de 2011

Epidemiología del trabajo (I)

La epidemiología del trabajo se ha definido como el estudio de los efectos de las exposiciones en el lugar de trabajo sobre la frecuencia y distribución de enfermedades y lesiones en la población. Por consiguiente, se trata de una disciplina orientada a la exposición, que mantiene vínculos con la epidemiología y con la higiene industrial (Checkoway y cols. 1989). Como tal, utiliza métodos similares a los empleados por la epidemiología en general.
El principal objetivo de la epidemiología del trabajo es la prevención, mediante la identificación de las consecuencias para la salud, de las exposiciones en el lugar de trabajo. Este objetivo subraya el enfoque preventivo de la epidemiología del trabajo. De hecho, todas las investigaciones realizadas en el campo de la salud y seguridad en el trabajo deberían tener fines preventivos. Por consiguiente, los conocimientos epidemiológicos pueden y deben ser aplicados rápidamente. Aunque el interés de la salud pública debe prevalecer siempre en la investigación epidemiológica, pueden existir otros intereses creados. Los investigadores deben tomar precauciones para reducir al mínimo su influencia en el diseño, desarrollo e interpretación de los estudios (Soskolne 1985; Soskolne 1989).
Un segundo objetivo de la epidemiología del trabajo es utilizar los resultados obtenidos en entornos específicos para reducir o eliminar peligros en el conjunto de la población. Así pues, además de facilitar información sobre los efectos para la salud de las exposiciones en el lugar de trabajo, los resultados de los estudios de la epidemiología del trabajo sirven también para estimar el riesgo de la población general sometida a dosis menores de las mismas exposiciones. La contaminación ambiental provocada por procesos y productos industriales suele generar niveles más bajos de exposición que los experimentados en el lugar de trabajo.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Deficiente estado de salud y calidad de la asistencia sanitaria

El desarrollo económico e industrial plantea nuevos riesgos para la salud en un contexto de deficiencia del estado de salud de la población y carencia de un sistema de asistencia sanitaria primaria adecuado. Estos riesgos ejercen una presión aún mayor sobre los limitados recursos de la asistencia sanitaria.
El estado de salud de los trabajadores de los países en desarrollo suele ser inferior al de los trabajadores de los países desarrollados. Son habituales las deficiencias nutricionales y el padecimiento de enfermedades parasitarias e infecciosas de otro tipo. Estos trastornos pueden aumentar la propensión del trabajador a desarrollar enfermedades profesionales. Otra cuestión importante es el efecto combinado de los factores relacionados y no relacionados con el lugar de trabajo sobre la salud de los trabajadores. Los que padecen anemias nutricionales suelen ser muy sensibles a la exposición a concentraciones de plomo inorgánico muy reducidas. A menudo se detectan anemias significativas con niveles de plomo en la sangre en torno a 20 æg/dl. Otro ejemplo es el de los trabajadores con anemias congénitas, como la talasemia, registrándose en algunos países tasas de portadores elevadas. Se ha observado que estos últimos son muy sensibles al plomo inorgánico, y el tiempo requerido para que la hemoglobina alcance niveles normales es superior al necesario en el caso de los no portadores.
Esta situación pone de manifiesto la existencia de una estrecha línea divisoria entre las enfermedades profesionales tradicionales, las enfermedades relacionadas con el trabajo y las enfermedades generales habituales en la comunidad. El interés de los países en desarrollo debe centrarse en la salud general de todos los trabajadores. Para lograr este objetivo, el sector sani- tario de cada país debe aceptar la responsabilidad de organizar un programa de trabajo para la prestación de servicios de asis- tencia sanitaria a la población activa.
Tampoco debe pasarse por alto el importante papel que ha de desempeñar el sector laboral garantizando la seguridad del medio ambiente de trabajo. Con este fin, es necesario revisar la legislación de forma que en ésta se consideren todos los lugares de trabajo. La normativa no debe limitarse a las instalaciones industriales. La legislación, además de garantizar la seguridad y la estabilidad en el lugar de trabajo, debe prever la prestación de servicios de salud ordinarios a los trabajadores.
Así pues, dos sectores importantes, como el laboral y el sanitario, deben desempeñar un papel destacado en el ámbito de la salud profesional. Este reconocimiento de la intersectorialidad es un elemento fundamental para el éxito de los programas aplicados en este campo. Debe crearse un organismo intersectorial para asegurar la coordinación entre los dos sectores.
En definitiva, la promulgación de una legislación que garantice la prestación de servicios de salud laboral y la seguridad en el lugar de trabajo resulta esencial. Numerosos países asiáticos han reconocido esta necesidad y disponen ya de dicha legislación, aunque su aplicación sea incompleta.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Elevada proporción de pequeñas empresas

En comparación con los países desarrollados, la proporción de pequeñas empresas y de trabajadores miembros de sus plantillas es superior en los países en desarrollo. Así, resulta más difícil en estas áreas mantener y hacer cumplir las disposiciones sobre salud y seguridad en el trabajo.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Traslado de industrias peligrosas

Las industrias peligrosas y las tecnologías inadecuadas de los países desarrollados se trasladan con frecuencia a los países en desarrollo. Resulta más barato transferir toda la producción a un país en el que la normativa medioambiental y sanitaria sea más fácil de cumplir y menos costosa. Por ejemplo, las empresas situadas en el complejo industrial Ulsan/Onsan, República de Corea, aplicaban medidas de control de emisiones conformes a la legislación local coreana, menos estricta que la vigente en su país de origen. El resultado es que se trasladan las industrias poten- cialmente contaminantes al país en desarrollo.

martes, 27 de diciembre de 2011

Información a la empresa, la dirección y los trabajadores sobre los peligros para la salud en el trabajo

Una vez obtenida la información sobre peligros sanitarios poten- ciales en el lugar de trabajo, debe comunicarse a los responsables de adoptar medidas preventivas y de control, así como a los trabajadores expuestos a los mismos. La información ha de ser tan precisa y cuantitativa como sea posible, y debe describir las medidas preventivas adoptadas y explicar lo que deben hacer los trabajadores para garantizar su eficacia.

La Recomendación de la OIT sobre Servicios de Salud en el Trabajo (nº 171) establece que, de conformidad con la legisla- ción y la práctica nacionales, los datos resultantes de la vigi- lancia del lugar de trabajo deberían consignarse en forma adecuada y mantenerse a disposición del empleador, de los trabajadores y de sus representantes en la empresa o del comité de salud y seguridad e higiene, cuando existen. Tales datos debe- rían utilizarse respetando su carácter confidencial y solamente para orientar y dar asesoramiento acerca de las medidas desti- nadas a mejorar el medio ambiente de trabajo y la salud y seguridad de los trabajadores. La autoridad competente debería tener acceso a estos datos, los cuales sólo debería comunicar el servicio de salud en el trabajo a terceros previo acuerdo del empleador y de los trabajadores. Los trabajadores afectados deben ser informados de forma adecuada sobre los resultados de la vigilancia y ha de reconocérseles el derecho a solicitar el control del medio ambiente de trabajo.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Vigilancia del medio ambiente de trabajo (IV)

La evaluación de los peligros para la salud en el lugar de trabajo debe realizarse teniendo en cuenta la totalidad de las exposiciones en comparación con los estándares establecidos, que se expresan en términos de niveles permisibles y límites de exposición y son fruto de numerosos estudios científicos sobre la correlación entre exposición y efectos en la salud. Algunos de ellos se han convertido en estándares nacionales y son jurídicamente obligatorios según la legislación y la práctica del país, tales como las Concentraciones Máximas Permisibles (MAK, en Alemania, MAC, en los países de Europa Oriental), y los Límites de Exposición Permisible (PEL, en Estados Unidos). Hay PEL para unas 600 sustancias químicas habituales en los lugares de trabajo. También hay límites de exposición media ponderada en el tiempo, límites de exposición a corto plazo (STEL), topes y límites para algunas condiciones duras que pueden dar lugar a absorción cutánea.
La vigilancia del medio ambiente de trabajo incluye el control tanto de las exposiciones peligrosas como de los efectos para la salud. Si la exposición a los peligros es excesiva, debe controlarse con independencia de los efectos y evaluarse la salud de los trabajadores expuestos. La exposición se considera excesiva si se acerca o sobrepasa los límites establecidos, tales como los ante- riormente mencionados.
Esta vigilancia proporciona información sobre las necesidades de salud profesional de la empresa y muestra las prioridades de acción preventiva y de control. La mayoría de los instrumentos que marcan las pautas de los servicios de salud en el trabajo recalcan la necesidad de realizar la vigilancia antes de poner en marcha los servicios, periódicamente durante las actividades y siempre que se produzcan cambios sustanciales en el trabajo o el medio ambiente de trabajo.
Los resultados obtenidos aportan los datos necesarios para calcular si las medidas preventivas adoptadas son efectivas y si los trabajadores ocupan puestos adecuados a sus capacidades. Los servicios de salud en el trabajo emplean también estos datos para garantizar que se mantenga una protección fiable contra las exposiciones y para formular recomendaciones sobre el modo de poner en práctica controles para mejorar el medio ambiente de trabajo. Además, la información acumulada se emplea para la realización de estudios epidemiológicos, para la revisión de los niveles permisibles de exposición y para la evalua- ción de la eficacia de las medidas de ingeniería de control y demás métodos de diversos programas preventivos.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Vigilancia del medio ambiente de trabajo (III)

Con los resultados del estudio directo debe elaborarse un inventario de riesgos, señalando todos los que sean propios de la empresa, necesario para calcular la potencial exposición y proponer medidas de control. A efectos de este inventario y para facilitar el diseño, puesta en práctica y evaluación de los controles, los peligros deben correlacionarse con los riesgos que suponen de resultados agudos o crónicos para la salud de los trabajadores y en función del tipo de peligro (por ejemplo, químico, físico, biológico, psicológico o ergonómico).
El siguiente paso es la valoración cuantitativa de la exposi- ción, necesaria para un evaluación más precisa de los peligros para la salud, que consiste en medir la intensidad o concentra- ción, la variación en el tiempo y la duración total de la exposi- ción, así como el número total de trabajadores expuestos. La medición y evaluación de la exposición suelen ser realizadas por especialistas en control de lesiones, ergónomos e higienistas del trabajo, y se basan en los principios del control medioam- biental, debiendo incluir, cuando sea necesario, el control del medio ambiente para recoger datos de exposición en un deter- minado medio ambiente de trabajo, así como el control de la exposición personal de un determinado trabajador o grupo de trabajadores (por ejemplo, expuestos a peligros específicos). La medición de la exposición es necesaria cuando los peligros son esperados o razonablemente previsibles, y debe basarse en el inventario completo de peligros, combinado con una evaluación de las prácticas de trabajo. Para establecer prioridades de inter- vención debe utilizarse el conocimiento de los efectos potenciales de cada peligro.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Mecanismos: Grupos de autoayuda y apoyo

Grupos de autoayuda y apoyo: abuso de alcohol y drogas, cáncer de mama, paternidad, cuidado de ancianos.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Mecanismos: Acontecimientos especiales

Acontecimientos especiales: ferias de salud, concursos

jueves, 22 de diciembre de 2011

Mecanismos: Reuniones

Reuniones: conferencias, cursos, seminarios

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Ubicación

El acceso a los maletines de primeros auxilios debe ser siempre sencillo, y han de estar situados cerca de las áreas en las que puedan producirse accidentes, de modo que se pueda llegar a ellos en uno o dos minutos. Deben estar fabricados con mate- riales adecuados y proteger el contenido del calor, la humedad, el polvo y los usos inadecuados. Deben estar claramente identifi- cados como material de primeros auxilios; en la mayoría de los países están marcados con una cruz blanca o una media luna blanca sobre un fondo verde con bordes blancos.
Si la empresa está subdividida en departamentos o talleres, cada unidad debe disponer al menos de un maletín de primeros auxilios. No obstante, el número real de maletines necesarios estará determinado por la evaluación de necesidades que realice la empresa. En algunos países, tanto el número de recipientes necesarios como su contenido está establecido en la legislación.

martes, 20 de diciembre de 2011

Contenido básico

El contenido de estos recipientes debe ajustarse a las cualificaciones del personal de primeros auxilios, a la disponibilidad de un médico de empresa o de otro personal sanitarioya la proximidad de un servicio de ambulancias o de urgencias. Cuanto más complejas sean las tareas del personal de primeros auxilios, más completo habrá de ser el contenido de los maletines y los botiquines. Un maletín de primeros auxilios relativamente sencillo suele incluir los siguientes artículos:
• apósitos adhesivos estériles empaquetados individualmente;
• vendas (y vendajes compresivos, cuando sea adecuado);
• diferentes tipos de apósitos;
• apósitos estériles para quemaduras;
• gasas oculares estériles;
• vendajes triangulares;
• imperdibles;
• tijeras;
• solución antiséptica;
• algodón;
• una tarjeta con las instrucciones de primeros auxilios;
• bolsas de plástico estériles
• posibilidad de obtener hielo.;

lunes, 19 de diciembre de 2011

Maletines de primeros auxilios, botiquines de urgencia y equipos similares

En algunos países la normativa vigente sólo establece los requisitos principales (es decir, que se disponga de las cantidades adecuadas de material e instrumental convenientes, y que la empresa determine lo que es estrictamente necesario en función del tipo de trabajo, los riesgos asociados y la configuración de la empresa). No obstante, en la mayoría de los países se han establecido requisitos más específicos, que asumen algunas diferencias en función del tamaño de la empresa y el tipo de trabajo y sus riesgos potenciales.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Presentación clínica: Morfología.

La dermatitis de contacto puede ser aguda, subaguda o crónica. En la fase aguda, las lesiones aparecen con rapidez y se presentan al principio como placas urticariformes pruriginosas, eritematosas y edematosas. El edema puede ser considerable, sobre todo en zonas de piel laxa como los párpados y el área genital. En cuestión de horas, estas placas se agrupan y presentan vesículas pequeñas que pueden aumentar de tamaño o coalescer para formar bullas. Cuando se rompen, rezuman un líquido viscoso de color ámbar.
El edema y la vesiculación son menos marcados en la dermatitis subaguda; que se caracteriza por la aparición de eritema, vesiculación, descamación cutánea, exudación de líquido moderada y formación de costras amarillentas.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Fase de provocación (eferente)

La reexposición al alergeno activa las células T sensibilizadas e induce la secreción de linfonas potentes como la IL-1 y la IL-2 e interferón gamma (IFN-). Estas sustancias favorecen la transfor- mación blástica de las células T, la generación de células T supre- soras y citotóxicas, el reclutamiento y la activación de macrófagos
y de otras células efectoras y la producción de otros mediadores de la inflamación como el TNF- y moléculas de adhesión. En un plazo de 8 a 48 horas, esta cascada de acontecimientos provoca vasodilatación y enrojecimiento (eritema), hinchazón dérmica y epidérmica (edema), formación de vesículas (vesicula- ción) y la aparición de exudado. Si no se trata, esta reacción puede durar entre dos y seis semanas.
La respuesta inmune disminuye al degradarse o desaparecer el antígeno, al destruirse las células de Langerhans, al aumentar la producción de células T supresoras CD8 y al producirse IL-10 en los queratinocitos, lo que inhibe la proliferación de las células T cooperadoras/citotóxicas.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Fase de sensibilización (fase de inducción o aferente)

Los alergenos son agentes químicos heterogéneos, orgánicos o inorgánicos, capaces de atravesar la barrera epidérmica por ser lipofílicos (les atrae la grasa de la piel) y de pequeño peso molecular, generalmente inferior a 500 daltons (Tabla 12.4). Los alergenos son antígenos incompletos o haptenos, esto es, deben unirse a proteínas de la epidermis para convertirse en antígenos completos.
Las células de Langerhans son células dendríticas presentadoras de antígenos que constituyen menos del 5 % de todas las células epidérmicas; atrapan a los antígenos cutáneos y los procesan antes de volver a expresarlos sobre su superficie externa unidos a proteínas del complejo de histocompatibilidad. A las pocas horas del contacto, las células de Langerhans aban- donan la epidermis y migran por los linfáticos hacia los ganglios

linfáticos. Las linfonas como la interleuna-1 (IL-1) y el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-) secretado por los queratinocitos son sustancias que intervienen en la maduración y migración de las células de Langerhans.
En la zona paracortical de los ganglios linfáticos regionales, las células de Langerhans entran en contacto con células T cooperadoras CD4  que nunca habían tenido contacto previo con el antígeno y les presentan su carga antigénica. La interac- ción entre las células de Langerhans y las células T cooperadoras implica el reconocimiento del antígeno por los receptores de las células T, así como la relación de varías moléculas de adhesión y otras glicoproteínas de superficie. El éxito del reconocimiento antigénico permite una expansión clonal de las células T de memoria, que se diseminan por el torrente sanguíneo y toda la piel. Esta fase requiere entre 5 y 21 días, durante los cuales no se produce ninguna lesión.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Factores que influyen en la agudeza visual: Imágenes residuales (III)

En la Tabla 11.3 se muestran los valores de iluminación recomendados en el diseño de algunos puestos de trabajo en diferentes industrias (IESNA 1993).
Contraste de brillo y distribución espacial de la luminosidad en el lugar de trabajo. Desde el punto de vista ergonómico, la relación entre la luminosidad del objeto de prueba, su fondo inmediato y el área circundante se ha estudiado ampliamente y existen recomendaciones sobre este tema para diferentes requerimientos laborales (véanse Verriest y Hermans 1975; Gryjean 1987).
El contraste fondo-objeto se define en la actualidad según la fórmula (Lf – Lo)/Lf, en la que Lo es la luminosidad del objeto y Lf,la luminosidad del fondo. Por tanto, varía entre0y 1.
Como se muestra en la Figura 11.14, la agudeza visual aumenta con el nivel de iluminación (como se indicó previamente) y con el aumento del contraste fondo-objeto (Adrian 1993). Este efecto es particularmente intenso en las personas jóvenes. Un fondo amplio claro y un objeto oscuro, por tanto, proporcionan la mayor eficiencia. Sin embargo, en la vida real, el contraste nunca alcanza la unidad. Por ejemplo, si se imprime una letra negra sobre un hoja de papel blanco, el contraste fondo-objeto sólo alcanza un valor de alrededor del 90 %.
En la situación más favorable, esto es, en la presentación positiva (letras oscuras sobre un fondo claro), la agudeza y el contraste están relacionadas, de forma que se puede mejorar la visibilidad modificando uno u otro factor, por ejemplo,aumentando el tamaño de las letras o su intensidad, como en la tabla de Fortuin (en Verriest y Hermans 1975). Cuando aparecieron en el mercado los monitores de representación visual, las letras o símbolos se presentaban en la pantalla como manchas claras sobre un fondo oscuro. Posteriormente se desarrollaron nuevas pantallas en las que aparecían letras oscuras sobre un fondo claro, y se realizaron numerosos estudios con el fin de comprobar si esta presentación mejoraba la visión. Los resul- tados de la mayoría de los experimentos subrayan sin lugar a dudas que la agudeza visual aumenta cuando se leen letras oscuras sobre un fondo claro; desde luego, una pantalla oscura favorece los reflejos producidos por fuentes luminosas.
El campo visual funcional se define por la relación entre la luminosidad de las superficies percibidas realmente por el ojo en el puesto de trabajo y las superficies de las áreas circundantes. Hay que tener cuidado en no crear diferencias de luminosidad demasiado grandes en el campo visual; según el tamaño de las superficies implicadas se producen variaciones en la adaptación general o local que provocan molestias al realizar las tareas. Además, está demostrado que, para obtener un buen rendimiento, los contrastes en el campo deben ser tales que el área de la tarea esté más iluminada que los alrededores inmediatos, y que las áreas más alejadas estén más oscuras.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Factores que influyen en la agudeza visual: Imágenes residuales (II)

La luz difusa que emiten las fuentes de deslumbramiento tiene también el efecto de reducir el contraste fondo/objeto (efecto de velado) y disminuir así la agudeza visual (deslumbramiento discapacitante). Los ergooftalmólogos describen también la molestia por deslumbramiento, que no reduce la agudeza visual pero provoca una sensación molesta o incluso dolorosa (IESNA 1993).
El nivel de iluminación en el lugar de trabajo debe adaptarse al que requiere la tarea. Si sólo es necesario percibir formas en un ambiente de luminosidad estable, puede bastar una ilumina- ción débil; sin embargo, si es preciso percibir detalles finos con una agudeza visual mayor, o si en el trabajo hay que discriminar los colores, debe aumentarse de forma notable la iluminación retiniana.

martes, 13 de diciembre de 2011

Factores que influyen en la agudeza visual: Imágenes residuales (I)

La desadaptación local se acompaña generalmente de la imagen continuada de una mancha brillante, en color o no, que produce un velo o efecto de enmascaramiento
(esta es la imagen consecutiva). Las imágenes residuales se han estudiado minuciosamente para comprender mejor algunos fenómenos visuales (Brown, en Graham y cols. 1965). Tras cesar la estimulación visual, el efecto permanece durante algún tiempo; esta persistencia explica, por ejemplo, por qué se produce una percepción continua de la luz cuando se mira a una fuente de luz parpadeante (véase más adelante). Si la frecuencia de parpadeo es lo suficientemente rápida, o cuando se miran los coches por la noche, vemos una línea de luz. Estas imágenes residuales aparecen en la oscuridad cuando se mira a un punto luminoso; también son producidas por áreas de color que dejan imágenes residuales en color. Esto explica por qué los opera- dores de monitores de representación visual pueden percibir imágenes visuales nítidas después de mirar durante un tiempo prolongado a la pantalla y mover los ojos hacia otra área de la habitación.
Las imágenes residuales son muy complicadas. Por ejemplo, en un experimento sobre imágenes residuales se observó que una mancha azul aparece blanca durante los primeros segundos de observación, después rosa durante unos 30 segundos y después de color rojo brillante al cabo de uno o dos minutos. En otro experimento se comprobó que un campo de color rojo-naranja aparecía momentáneamente en color rosa y, en unos 10-15 segundos, pasaba por el naranja y el amarillo hasta alcanzar un aspecto verde brillante que persistía durante todo el período de observación. Si el punto de fijación se mueve, generalmente se mueve también la imagen residual (Brown en Graham y cols. 1965). Estos efectos podrían causar bastantes molestias a personas que trabajan con monitores.

lunes, 12 de diciembre de 2011

La neumonitis tóxica

La neumonitis tóxica puede aparecer la primera vez que un empleado trabaja en la hilandería, particularmente cuando trabaja en las secciones de abertura, aireación y cardado (Trice 1940). Aunque se desarrolla habituación, los síntomas pueden reaparecer más adelante, después de una exposición inusualmente elevada.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Bisinosis La enfermedad Parte III

Durante mucho tiempo se consideró que la bisinosis era una enfermedad peculiar con una mezcla de síntomas diferentes y sin una anatomía patológica específica conocida. Algunos autores sugirieron que se trataba de un asma profesional (Bouhuys 1976). Una reunión de un grupo de trabajo en 1987 analizó la sintomatología y la anatomía patológica de esta enfermedad. (Rylander y cols. 1987). Se llegó al acuerdo de que la enfermedad comprendía diversas entidades clínicas, general- mente relacionadas con exposición a un polvo orgánico.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Bisinosis La enfermedad Parte II

El siguiente paso para definir la relación entre la exposición al polvo de algodón y la respuesta (ya fueran síntomas o medi- ciones objetivas de la función pulmonar) fueron los estudios realizados en Estados Unidos, en los que se comparaban los sujetos que trabajaban con algodón 100 % con trabajadores que utilizaban el mismo algodón pero en una mezcla 50:50 con materiales sintéticos y con trabajadores que no estaban expuestos al algodón. (Merchant y cols. 1973). Los trabajadores expuestos al algodón 100 % presentaban la prevalencia más alta de bisinosis, con independencia del consumo de tabaco, uno de los factores de confusión en la exposición al polvo de algodón. Esta relación semicuantitativa entre dosis y respuesta al polvo de algodón se definió aún más en un grupo de trabajadores de la industria textil estratificado por sexo, hábito de fumar, área de trabajo y tipo de hilandería. En cada una de estas categorías se observó una relación entre la concentración de polvo en los rangos inferiores y la prevalencia de bisinosis y/o cambios en el volumen espiratorio forzado en un segundo (FEV1).
En investigaciones posteriores, la reducción del FEV1 a lo largo del turno de trabajo se ha utilizado para valorar los efectos de la exposición, y forma parte también del US Cotton Dust Standard.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Embarazo y discapacidad: Conclusiones

El desafío de compaginar las responsabilidades familiares y el trabajo fuera del hogar no es nuevo para las mujeres. Lo que puede ser novedoso es una sociedad moderna que valora la salud y el bienestar de la mujer y de su descendencia, y que plantea a ésta el desafío dual de conseguir una realización personal a través del trabajo y de alcanzar unas condiciones económicas que le permitan mantener un nivel de vida aceptable. El número cada vez mayor de familias monoparentales y de parejas casadas en las que deben trabajar ambos componentes impide ignorar las cuestiones relacionadas con la familia y el trabajo. Muchas trabaja- doras embarazadas deben, simplemente, seguir trabajando aunque estén embarazadas.
¿De quién es la responsabilidad de que se vean atendidas sus necesidades? Algunos podrían argumentar que se trata de un problema estrictamente personal, al que debe hacer frente exclusivamente la mujer o la familia. Otros consideran que es una responsabilidad de la sociedad, y están a favor de la promulgación de leyes y de la concesión de apoyo financiero y otras prestaciones de carácter básicamente social.
¿Qué porción debe corresponder a la empresa? Depende fundamentalmente de la naturaleza, emplazamiento y, a menudo, tamaño de ésta. La empresa tiene en cuenta dos series de aspectos: las imposiciones de las leyes y reglamentos (y, algunas veces, de la necesidad de atender demandas sindicales) y los dictados de la responsabilidad social y la necesidad práctica de mantener una producción óptima. En última instancia, depende de que se conceda un alto valor a los recursos humanos y se reconozca la interdependencia de las responsabilidades laborales y las obligaciones familiares y sus efectos, algunas veces compensados, la salud y la productividad.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Factores de carga de trabajo (I)

La etiología de la artrosis de la rodilla y la cadera es, como en todas las enfermedades, compleja y multifactorial. Estudios recientes bien realizados han demostrado que la carga física sobre la articulación provocada por exposiciones laborales desempeñará un papel como causa contribuyente al desarrollo de una artrosis prematura.
La mayor parte de los estudios epidemiológicos relativos a la carga de trabajo físico son transversales y realizados en grupos profesionales, sin evaluación de las exposiciones individuales. Estos graves problemas metodológicos hacen extremadamente difícil la generalización de los resultados de tales estudios. En varios estudios se ha observado que los agricultores presentan más artrosis de cadera que otros grupos profesionales. En un estudio realizado en Suecia en 15.000 agricultores, se preguntó a sus esposas y a otros trabajadores agrícolas por anteriores exploraciones radiológicas en las que se pudiera ver la articu- lación de la cadera. Se estudiaron las articulaciones de la cadera de los 565 varones y 151 mujeres que habían sido examinados, utilizando los mismos criterios y el mismo investigador que en un estudio de población realizado en Suecia en 1984. La distribución de la artrosis de cadera en los agricultores varones y en la población masculina de Malmoe se muestra en la Tabla 6.8 (Axmacher y Lindberg 1993).

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Carga mecánica: Actividades deportivas

Actividades deportivas: La práctica de deportes puede aumentar la carga sobre diferentes articulaciones. También está aumentado el riesgo de traumatismos. Por otra parte, no obstante, al mismo tiempo se desarrollan una buena función y coordinación musculares. Se dispone de pocos datos sobre si la participación en deportes previene los traumatismos o es perjudicial para las articulaciones. Los datos obtenidos de estudios científicos solventes son muy limitados, y algunos se describen aquí. Algunos estudios realizados en jugadores de fútbol han demos- trado que tanto los profesionales como los aficionados presentan más artrosis de cadera y rodilla que la población masculina general. Por ejemplo, en un estudio sueco realizado en varones de 50 a 70 años con artrosis grave en comparación con varones sanos del mismo grupo de edad, se demostró que los varones con artrosis habían participado más en actividades deportivas en su juventud. Los más perjudiciales parecían ser los deportes en pista y campo, los de raqueta y el fútbol (Vingård y cols. 1993). En la literatura científica existen otros estudios que no han demostrado diferencias entre los deportistas y las personas que no realizan deporte. Sin embargo, la mayoría están realizados en deportistas todavía en activo y, por tanto, no son concluyentes.

martes, 6 de diciembre de 2011

Carga mecánica

Estudios experimentales en monos, conejos, perros y ovejas han demostrado que las fuerzas de compresión sobre una articulación, en especial cuando se mantiene en una posición extrema, con o sin cargas de desplazamiento simultáneas pueden dar lugar a cambios en el cartílago y el hueso similares a los de la artrosis en el ser humano.

martes, 16 de agosto de 2011

SISTEMAS DE VIGILANCIA Y NOTIFICACION DE ENFERMEDADES PROFESIONALES

La vigilancia de las enfermedades y lesiones profesionales consiste en el control sistemático de los episodios relacionados con la salud en la población activa, con el fin de prevenir y controlar los riesgos profesionales, así como las enfermedades y lesiones asociadas a ellos. La vigilancia de las enfermedades y lesiones profesionales tiene cuatro componentes esenciales (Baker, Melius
y Millar 1988; Baker 1986).
1. Recopilar información sobre los casos de enfermedades y lesiones profesionales.
2. Depurar y analizar los datos.
3. Divulgar los datos ya organizados a las partes interesadas, entre ellas trabajadores, sindicatos, empresas, organismos públicos y la opinión pública.
4. Utilizar los datos en la planificación de intervenciones para modificar los factores que producen esos episodios relacionados con la salud.

lunes, 15 de agosto de 2011

EPIDEMIOLOGIA Y ESTADISTICA

La epidemiología se considera la ciencia básica para la medicina preventiva y una fuente de información para la formulación de políticas de salud pública. Se han propuesto varias definiciones de la epidemiología, la más sencilla de las cuales es la siguiente: la epidemiología es el estudio de la aparición de enfermedades y de otras características relacionadas con la salud en poblaciones humanas y animales. Los epidemiólogos estudian la frecuencia de las enfermedades y la variación de dicha frecuencia en distintos grupos de personas; es decir, estudian la relación causa-efecto entre exposición y enfermedad. Las enfermedades no se producen de manera aleatoria; tienen causas —muchas de ellas de origen humano— que pueden evitarse. Por consiguiente, muchas enfermedades podrían prevenirse si se conocieran sus causas. Los métodos epidemiológicos han sido cruciales para identificar numerosos factores etiológicos que, a su vez, han justi- ficado la formulación de políticas sanitarias encaminadas a la prevención de enfermedades, lesiones y muertes prematuras.
¿Cuál es la función de la epidemiología y cuáles son sus puntos fuertes y débiles cuando se aplican sus definiciones y conceptos a la salud en el trabajo? En este capítulo se abordan estas preguntas y las maneras de investigar los peligros para la salud en el trabajo utilizando técnicas epidemiológicas. En el presente artículo se presentan las ideas que se desarrollan en el resto del capítulo.

domingo, 14 de agosto de 2011

Falta de sensibilización de trabajadores y directivos respecto a la seguridad

Los trabajadores de los países en desarrollo suelen recibir una formación inadecuada para adaptarse a las nuevas tecnologías y procesos industriales. Muchos proceden del ámbito agrario rural, donde el ritmo de trabajo y los riesgos profesionales que deben afrontar son completamente distintos. A menudo, su nivel educa- tivo es muy deficiente en comparación con el habitual en los países desarrollados. Todos estos factores contribuyen a perpetuar un estado general de ignorancia respecto de los riesgos para la salud y las prácticas seguras en el lugar de trabajo. El incendio de la fábrica de juguetes de Bangkok, Tailandia, que se analiza en el capítulo Incendios, es un ejemplo de ello. En este siniestro, no se habían mantenido las precauciones adecuadas en materia de seguridad contra incendios. Las salidas de emergencia estaban bloqueadas. El almacenamiento de las sustancias inflamables era deficiente e impedía la huida por las salidas disponibles. El resultado final fue el peor incendio en una fábrica de la historia, con un total de 187 fallecidos y 80 desaparecidos (Jeyaratnam y Chia 1994).
A menudo, los accidentes se deben a una falta de compromiso de los directivos con la salud y la seguridad de los trabajadores. Esta situación se explica en parte por la falta de personal cualifi- cado para el mantenimiento y la prestación de servicios relacio- nados con los equipos industriales. Asimismo, en estos países no abundan las divisas y los controles a la importación impuestos por los gobiernos dificultan la obtención de los repuestos adecuados. Además, el elevado índice de rotación de las planti- llas y el gran número de trabajadores disponibles de inmediato hacen que la inversión en formación y educación del personal sea una opción poco rentable para la dirección.

sábado, 13 de agosto de 2011

Falta de una planificación adecuada al elegir el emplaza- miento de las industrias y las áreas residenciales

En la mayoría de los países, la planificación del emplazamiento de industrias y áreas residenciales es competencia de la Adminis- tración. Si no se establecen las disposiciones adecuadas, estas áreas tenderían a congregarse en torno a las zonas industriales, que constituyen una fuente de empleo para la población local. Así ocurrió en el caso de Bophal, India, antes mencionado, y en el complejo industrial de Ulsan/Onsan en la República de Corea. La concentración de inversión en este complejo dió lugar a un rápido aflujo de población a Ulsan City. En 1962, la ciudad tenía unos 100.000 habitantes; al cabo de 30 años, la cifra había aumentado hasta los 600.000. En 1962, eran 500 los hogares situados dentro de los límites del complejo industrial; en 1992, había 6.000. Los habitantes de la zona declararon padecer diversos problemas de salud atribuibles a la contaminación industrial (OMS 1992).
Como resultado de las elevadas densidades de población en los complejos industriales y sus alrededores, el riesgo de conta- minación, residuos peligrosos, incendios y accidentes se multi- plica exponencialmente. Además, la salud y el futuro de los niños que viven en torno a estas áreas se encuentran en una situación de auténtico peligro.

viernes, 12 de agosto de 2011

Falta de una estructura jurídica e institucional adecuada

Los países desarrollados perfeccionaron su estructura jurídica y administrativa para adaptarse a los avances tecnológicos y económicos. En cambio, los países en desarrollo pueden acceder a las tecnologías avanzadas de los primeros sin haber consolidado aún una infraestructura jurídica o de gestión que les permita controlar las consecuencias adversas de éstas para la población activa y el medio ambiente, lo que provoca un desequilibrio entre el progreso tecnológico y el desarrollo social y administrativo.
Por otra parte, se omite imprudentemente la aplicación de mecanismos de control por razones económicas y políticas (p. ej., el desastre químico de Bophal, donde se hizo caso omiso del consejo de un directivo por motivos políticos y otras razones). A menudo, los países en desarrollo tienen la intención de adoptar las normas y la legislación de los países desarrollados, pero les falta personal formado para administrarlas y aplicarlas. Además, dichas normas suelen ser inapropiadas y, al formularlas, no se tienen en cuenta las diferencias en cuanto a estado nutricional, predisposición genética, niveles de exposición y horarios de trabajo.
En el área de la gestión de residuos, la mayoría de los países en desarrollo carecen de un sistema adecuado o una entidad reguladora que garantice una evacuación eficaz. Aunque la cantidad total de residuos generados puede ser reducida en comparación con la producida por los países desarrollados, la mayoría se evacua por medios líquidos. La contaminación de cursos y fuentes de agua es grave. Los residuos sólidos se depositan en emplazamientos carentes de las medidas de protección adecuadas. Además, los países en desarrollo suelen ser los receptores de residuos peligrosos procedentes de los países desarrollados.
Si no se establecen las garantías necesarias para su evacua- ción, los efectos de la contaminación medioambiental afectarán a varias generaciones. Se sabe, por ejemplo, que las fuentes de agua de la India, Tailandia y China están contaminadas por plomo, mercurio y cadmio.

jueves, 11 de agosto de 2011

Vigilancia del medio ambiente de trabajo (II)

El ámbito de vigilancia del medio ambiente de trabajo, en los términos definidos por la Recomendación de la OIT sobre Servicios de Salud en el Trabajo (nº 171), abarca lo siguiente:

• la identificación y evaluación de los factores del medio ambiente de trabajo que pueden afectar a la salud de los trabajadores;
• la evaluación de las condiciones de higiene en el trabajo y de los factores de la organización del trabajo que puedan engen- drar riesgos para la salud de los trabajadores;
• la evaluación de los medios de protección colectiva e individual;
• la evaluación, cuando sea apropiado, de la exposición de los trabajadores a los agentes nocivos, mediante métodos de control válidos y generalmente aceptados;
• la verificación de los sistemas de control destinados a eliminar o reducir la exposición.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Vigilancia del medio ambiente de trabajo

La calidad del medio ambiente de trabajo, derivada del cumplimiento de los estándares de salud y seguridad en el trabajo, ha de garantizarse mediante la vigilancia en el lugar de trabajo. Según el Convenio OIT nº 161, ésta es una de las tareas fundamentales de los servicios de salud en el trabajo.
A partir de la información obtenida mediante la orientación preliminar de la empresa se realiza un estudio directo del lugar de trabajo, preferiblemente a cargo de un equipo interdisciplinar de salud en el trabajo complementado por representantes de los trabajadores y de la empresa. Este estudio debe incluir entre- vistas con los directivos, encargados y trabajadores. En caso necesario, pueden realizarse revisiones especiales de seguridad, higiene, ergonómicas o psicológicas.
Existen listas de control y directrices especiales recomendables para estos estudios. Las observaciones pueden mostrar la nece- sidad de adoptar medidas o controles específicos de especialistas en higiene, ergonomía, toxicología, ingeniería de seguridad o psicología del trabajo, pertenecientes o no al equipo de salud en el trabajo. Estas mediciones o revisiones especiales pueden exceder de los recursos de las pequeñas empresas, las cuales tendrán que basarse en las observaciones realizadas durante el estudio, complementadas con datos cualitativos o, en el mejor de los casos, semicualitativos.
Como lista básica de control, puede recomendarse la Lista de Enfermedades Profesionales (enmendada en 1980) anexa al Convenio de la OIT relativo a las prestaciones en caso de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, 1964 (nº 121), en el que se enumeran las principales causas conocidas de enfermedades profesionales y que, pese a tener como objetivo principal dar pautas para la indemnización por enfermedades profesionales, puede servir también para su prevención. Los peligros no mencionados en esta lista pueden añadirse en función de las circunstancias locales o nacionales.

martes, 9 de agosto de 2011

Orientación preliminar a la empresa

Si los servicios de salud en el trabajo no se han establecido con anterioridad o se contrata nuevo personal, es necesaria una orientación preliminar a la situación de la seguridad y la salud en el trabajo en la empresa, lo que implica los siguientes pasos:

• El análisis del tipo de producción indicará los tipos de peligros típicos de esa actividad, tarea o profesión, que podrán por tanto esperarse en la empresa y pueden ayudar a determinar los que requieren especial atención.
• La revisión de los problemas detectados por los profesionales de la salud en el trabajo, la dirección de la empresa, los traba- jadores y otros especialistas, así como las medidas anterior- mente adoptadas en el lugar de trabajo, indicarán la percepción de los problemas por parte de la empresa. Esto debería incluir el estudio de los informes de las actividades de salud y seguridad en el trabajo, las medidas de higiene indus- trial, los datos de control biológico, etc.
• La revisión de las características de la plantilla (es decir: datos de edades, sexos, antecedentes étnicos, relaciones familiares, clasificaciones profesionales, historiales laborales y, si es posible, cuestiones sanitarias relacionadas) ayudará a detectar los grupos vulnerables y a quienes tengan necesidades especiales.
• Deben estudiarse los datos disponibles sobre enfermedades, accidentes y absentismo por enfermedad en el trabajo, agru- pados, si es posible, por departamentos, profesiones y tipo de trabajo, factores desencadenantes y tipos de lesiones o enfermedades.
• Los datos sobre métodos de trabajo, sustancias químicas mane- jadas, últimas medidas de exposición y número de trabajadores expuestos a peligros especiales son necesarios para determinar los problemas prioritarios.
• Debe analizarse el conocimiento de los problemas sanitarios por parte de los trabajadores, su grado de formación sobre las medidas de emergencia y primeros auxilios y las previsiones para un comité de salud y seguridad en el trabajo eficaz.
• Por último, deben estudiarse los planes de cambios en los sistemas de producción, establecimiento de nuevas instala- ciones, maquinarias y equipos, introducción de nuevos mate- riales y cambios en la organización del trabajo como punto de partida para el cambio de la práctica futura de salud en el trabajo.

lunes, 8 de agosto de 2011

Mecanismos: Formación

• Formación: primeros auxilios, reanimación cardiopulmonar, compra y cocina sanas.

domingo, 7 de agosto de 2011

Mecanismos: Asistencia sanitaria

• Asistencia sanitaria: reconocimientos médicos, diagnósticos y pruebas de laboratorio, vacunación, asesoramiento individual

sábado, 6 de agosto de 2011

Mecanismos: Material audiovisual

Cintas de audio, mensajes grabados accesibles a través del teléfono, películas, cintas de vídeo para su visionado individual y en grupo. Algunas organizaciones disponen de mediotecas con cintas de audio y de vídeo que los trabajadores pueden tomar prestadas para su utilización en el hogar.

viernes, 5 de agosto de 2011

Equipo de primeros auxilios, material e instalaciones

La empresa es la responsable de proporcionar al personal de primeros auxilios el equipo, el material y las instalaciones adecuados.

jueves, 4 de agosto de 2011

Materiales y centros de formación

Existen numerosas publicaciones relativas a programas de forma- ción sobre primeros auxilios. Las sociedades nacionales de la Cruz Roja y la Media Luna Roja y diversas organizaciones de muchos países han publicado materiales que abarcan gran parte del programa de formación básica. Debe consultarse este mate- rial en el momento de diseñar un programa de formación concreto, aunque sea preciso adaptarlo a las necesidades especí- ficas de los primeros auxilios en el trabajo (a diferencia de lo que sucede, por ejemplo, con los primeros auxilios que deben prestarse después de accidentes de tráfico).
Los programas de formación deben ser aprobados por las autoridades competentes o por el organismo técnico autorizado para hacerlo. En muchos casos, puede tratarse de la sociedad nacional de la Cruz Roja o de la Media Luna Roja o de otras instituciones relacionadas. En algunas ocasiones, las organizaciones de seguridad, las asociaciones industriales o profesionales, los centros sanitarios, algunas organizaciones no gubernamen- tales y los inspectores de trabajo (o los correspondientes órganos auxiliares) pueden contribuir a diseñar y ejecutar el programa de formación para que se adapte a situaciones específicas.
Esta autoridad debe ser también la responsable de evaluar al personal de primeros auxilios cuando finalice su forma- ción. Deben designarse examinadores independientes de los programas de formación. A los candidatos que superen el examen se les deberá entregar un diploma, que servirá a la empresa para justificar su designación. La certificación debe ser obligatoria y debe entregarse también después de un curso de perfeccionamiento u otro tipo de formación, o después de la participación en trabajos de campo o en demostraciones.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Formación avanzada

El objetivo de la formación avanzada es la especialización, más que la comprensión de conjunto. Tiene especial importancia en las siguientes situaciones (sin embargo, los programas específicos normalmente sólo se ocupan de algunas de ellas, según las necesi- dades, y su duración varía considerablemente):

• reanimación cardiopulmonar;
• envenenamiento (intoxicación);
• lesiones causadas por la corriente eléctrica;
• quemaduras graves;
• lesiones oculares graves;
• lesiones cutáneas;
• contaminación con material radiactivo (interna, o contaminación de la piel y las heridas);
• otros procedimientos relativos a peligros específicos (p. ej., estrés por frío o calor, situaciones de emergencia por inmersión).

martes, 2 de agosto de 2011

Dermatitis de contacto alérgica

El 20 % de todos los casos de dermatitis de contacto se produce por una reacción alérgica celular de tipo retardado, similar a la que se observa en el rechazo de los injertos. Este tipo de reacción, que se desarrolla en una minoría de sujetos, requiere la participación activa del sistema inmunitario y concentraciones muy bajas del agente causal. Numerosos alergenos son también irritantes, pero el umbral de irritación es generalmente muy superior al de sensibilización. La secuencia de acontecimientos que culminan con la aparición de lesiones visibles se divide en dos fases.

lunes, 1 de agosto de 2011

Dermatitis de contacto por irritantes

La dermatitis de contacto por irritantes se produce por una acción citotóxica directa del agente causal. La participación del sistema inmunitario es secundaria a la lesión cutánea y provoca una inflamación visible de la piel. Representa el tipo más común de dermatitis de contacto, causante del 80 % de todos los casos.
La mayoría de los productos irritantes son sustancias químicas que se clasifican como irritantes inmediatos o acumulativos. Las sustancias corrosivas, como los ácidos y los álcalis fuertes, son ejemplos de los primeros, porque provocan una lesión cutánea a los pocos minutos u horas de la exposición. En general se identifican bien, por lo que el contacto con estas sustancias suele ser accidental. En cambio, los irritantes acumulativos son de naturaleza más insidiosa y el trabajador no suele reconocerlos como agentes nocivos porque la lesión aparece días, semanas o meses después de la exposición repetida. Como se muestra en la Tabla
12.3, entre estos irritantes figuran los disolventes, destilados del petróleo, ácidos y álcalis diluidos, jabones y detergentes, resinas y plásticos, desinfectantes e incluso el agua (Gellin 1972).
La dermatitis de contacto por irritantes, que aparece años después de manipular sin problemas una sustancia, puede deberse a una pérdida de tolerancia, cuando la barrera epidérmica falla finalmente después de agresiones subclínicas reite- radas. Más raramente, el engrosamiento de la epidermis y otros mecanismos adaptativos pueden aumentar la tolerancia a ciertos productos irritantes; este fenómeno se conoce como
endurecimiento.
En resumen, la dermatitis de contacto por irritantes se produce en la mayoría de los sujetos expuestos a concentraciones adecuadas del agente agresor durante un espacio de tiempo suficiente.

domingo, 31 de julio de 2011

DERMATITIS DE CONTACTO • PROFESIONALES

Los términos dermatitis y eccema son intercambiables y se refieren a un tipo particular de reacción inflamatoria de la piel que puede desencadenarse por factores internos o externos. La dermatitis de contacto profesional es un eccema exógeno causado por la interacción de la piel con agentes químicos, biológicos y físicos del medio ambiente de trabajo.
La dermatitis de contacto representa el 90 % de todas las dermatosis profesionales y en el 80 % de los casos afectará a la herramienta más importante de un trabajador: las manos (Adams 1988). El contacto directo con el agente ofensor es la forma habitual de producción de la dermatitis, aunque pueden intervenir otros mecanismos. Las partículas, como el polvo o el humo, o los vapores de las sustancias volátiles, pueden provocar una dermatitis de contacto de transmisión aérea. Algunas sustancias se transfieren desde los dedos a localizaciones distantes del cuerpo y producen una dermatitis de contacto ectópica. Por último, si un agente de contacto es activado por la exposición a la luz ultravioleta puede inducirse una dermatitis por fotocontacto.
La dermatitis de contacto se divide en dos categorías amplias según los diferentes mecanismos de producción. En la Tabla 12.2 se enumeran las características más significativas de la dermatitis de contacto por irritantes y de la dermatitis de contacto alérgica.

sábado, 30 de julio de 2011

Factores que influyen en la agudeza visual: Deslumbramiento

Deslumbramiento. Si los ojos se dirigen de un área oscura a un área iluminada y de ésta al área oscura otra vez, o si el sujeto mira un momento a una lámpara o a una ventana (y la iluminación varía de 1.000 a 12.000 cd/m2), las variaciones en la adaptación se producen en un área limitada del campo visual (adaptación local). El tiempo de recuperación tras un deslumbramiento discapacitante puede durar varios segundos, depen- diendo del nivel de iluminación y del contraste (Meyer y cols. 1986) (Figura 11.13).

viernes, 29 de julio de 2011

Factores que influyen en la agudeza visual (II)

En el medio de trabajo, la adaptación nocturna carece de relevancia, salvo en las actividades que tienen lugar en una habi- tación oscura y para la conducción nocturna (aunque el reflejo de los faros sobre la carretera siempre aporta algo de luz). La adaptación a la luz diurna procedente de la iluminación natural o artificial es la más habitual en las actividades industriales o administrativas. Sin embargo, en la actualidad, dada la importancia del trabajo con monitores de representación visual, muchos trabajadores prefieren operar con luz tenue.
En la práctica laboral, el comportamiento de los grupos de personas tiene una importancia especial (en comparación con la evaluación individual) a la hora de diseñar el lugar de trabajo apropiado. Los resultados de un estudio realizado con 780 trabajadores en Ginebra (Meyer y cols. 1990) muestran la variación del porcentaje de distribución de los niveles de agudeza al cambiar las condiciones de iluminación. Puede observarse que, una vez adaptados a la luz diurna, la mayoría de los trabaja- dores sometidos a las pruebas visuales (con corrección ocular) alcanzan un nivel de agudeza visual bastante adecuado; en cuanto se reduce el nivel de iluminación circundante, la AV media disminuye y esta reducción es más marcada en algunas personas en las que se reduce mucho la agudeza visual; esta tendencia empeora si la luz tenue se acompaña de alguna fuente de deslumbramiento. (Figura 11.12). En otras palabras, resulta difícil predecir el comportamiento de un sujeto con luz tenue basándose en su puntuación en condiciones óptimas de luz diurna.

jueves, 28 de julio de 2011

Factores que influyen en la agudeza visual (I)

La primera limitación de la agudeza visual se encuentra en la estructura de la retina. En la visión diurna, puede superar los 10/10 en la fóvea y disminuir con rapidez al desplazarse algunos grados con respecto al centro de la retina. En la visión nocturna, la agudeza visual es mínima o nula en el centro, pero puede alcanzar la décima parte en la periferia, por la distribución de los conos y los bastones (Figura 11.11).
El diámetro de la pupila actúa sobre la visión de forma compleja. Al dilatarse, la pupila permite que pase más luz al ojo para estimular la retina; se reduce al mínimo la borrosidad causada por la difracción. Una pupila más estrecha, sin embargo, reduce los efectos negativos de las aberraciones del cristalino mencionadas previamente. En general, un diámetro pupilar de 3 a 6 mm aumenta la claridad de la visión.
Gracias al proceso de adaptación,el ser humano puede ver tan bien con la luz de la luna como con la luz brillante del sol, aunque existe una diferencia de luminosidad de 1 a 10.000.000. La sensibilidad visual es tan amplia que la intensidad luminosa debe representarse en una gráfica a escala logarítmica.
Al entrar en una habitación oscura nos sentimos al principio completamente ciegos; después, comenzamos a percibir los objetos a nuestro alrededor. Al aumentar el nivel luminoso, pasamos de una visión dominada por los bastones a una visión dominada por los conos. La variación asociada de la sensibilidad se conoce como cambio de Purkinje. La retina adaptada a la oscuridad es sensible sobre todo a la luminosidad baja, pero se caracteriza por la ausencia de visión en colores y la escasa reso- lución espacial (baja AV); la retina adaptada a la luz no es muy
sensible a la luminosidad baja (sólo se perciben los objetos bien iluminados), pero se caracteriza por un alto grado de resolución espacial y temporal y por la visión en color. Después de la desensibilización inducida por la estimulación luminosa intensa, el ojo recupera su sensibilidad de acuerdo con una progresión típica: al principio se produce un cambio rápido que afecta a los conos y a la adaptación diurna o fotópica, seguido de una fase más lenta en la que participan los bastones y la adaptación nocturna o escotópica; la zona intermedia se relaciona con la luz tenue o adaptación mesópica.

miércoles, 27 de julio de 2011

Bisinosis La enfermedad Parte I

aspectos tanto clínicos como experimentales, y en el que describió los síntomas de los trabajadores del algodón de la forma siguiente:
Después de haber trabajado durante años sin problemas apreciables excepto una leve tos, los trabajadores de las hilanderías de algodón advierten un empeoramiento de su tos, que se vuelve seca y extremadamente irritativa  Estos ataques suelen ocurrir los lunes (, pero gradualmente los síntomas comienzan a extenderse a lo largo de los siguientes días de la semana; con el tiempo deja de haber diferencias y sufren los síntomas de forma continua.
Las primeras investigaciones epidemiológicas se realizaron en Inglaterra en el decenio de 1950 (Schilling y cols. 1955; Schilling 1956). El diagnóstico inicial se basaba en la aparición de una típica opresión torácica el lunes por la mañana, diagnosticado por medio de un cuestionario (Roach y Schilling 1960). Se desa- rrolló un esquema para graduar la gravedad de la bisinosis en función del tipo y de la periodicidad de los síntomas (Mekky, Roach y Schilling 1967; Schilling y cols. 1955). La duración de la exposición se utilizó como una medida de la dosis y ésta se relacionó con la intensidad de la respuesta. En función de entre- vistas clínicas de un gran número de trabajadores, este esquema de gradación se modificó posteriormente con el fin de que refle- jara con mayor exactitud los intervalos de tiempo para la reducción del FEV1 (Berry y cols. 1973).
En un estudio se observó una diferencia en la prevalencia de la bisinosis en las hilanderías que preparaban distintos tipos de algodón (Jones y cols. 1979). Las hilanderías que utilizaban algodón de alta calidad para producir hilos más finos tenían una prevalencia menor de bisinosis que las que producían hilos gruesos y utilizaban algodón de una calidad inferior. De esta forma, además de la intensidad y la duración de la exposición, ambas variables dependientes de la dosis, el tipo de polvo se convertía en una variable importante para valorar la exposición. Más adelante se demostró que las diferencias de respuesta entre los trabajadores expuestos a algodones gruesos y medios dependía no sólo del tipo de algodón, sino también de otras variables que afectan a la exposición, como son: variables de la preparación como la velocidad de cardado, variables ambientales como la humidificación y la ventilación, y variables de la fabricación como los diferentes tratamientos de los hilos. (Berry y cols. 1973).

martes, 26 de julio de 2011

Enfermedades

Las enfermedades causadas por polvos orgánicos se muestran en la Tabla 10.11 con los correspondientes números de las Clasifica- ción Internacional de Enfermedades (CIE) (Rylander y Jacobs 1994).
La ruta primaria de exposición para los polvos orgánicos es la inhalatoria y, por consiguiente, los efectos sobre el pulmón han recibido la mayor parte de la atención, tanto en la investigación como en el trabajo clínico. Sin embargo, cada vez es mayor el número de datos procedentes de estudios epidemiológicos y de informes de casos, así como de informes aislados, que indican que también se producen efectos sistémicos. El mecanismo implicado parece ser una inflamación local en el lugar diana, el pulmón, y la subsiguiente liberación de citocinas, ya sea con efectos sistémicos (Dunn 1992; Michel y cols. 1991) o con un efecto sobre el epitelio intestinal (Axmacher y cols. 1991). Los efectos clínicos no respiratorios consisten en fiebre, dolores arti- culares, efectos neurosensoriales, problemas cutáneos, enfermedad intestinal, fatiga y cefalea.
Las diferentes entidades morbosas tal y como se describen en la Tabla 10.11 son fáciles de diagnosticar en los casos típicos, y la anatomía patológica subyacente es claramente distinta. Sin embargo, en la vida real un trabajador que padece una enfer- medad por exposición a polvo orgánico a menudo presenta una mezcla de diferentes entidades morbosas. Una persona puede tener una inflamación de las vías aéreas durante varios años y de repente desarrollar asma y además presentar síntomas de neumonitis tóxica durante una exposición particularmente elevada. Otra persona puede tener una neumonitis subclínica por hipersensibilidad, con linfocitosis de las vías aéreas, y desarrollar neumonitis tóxica durante una exposición particularmente intensa.
Un buen ejemplo de la mezcla de entidades morbosas que podemos encontrarnos es la bisinosis. Esta enfermedad fue descrita por primera vez en las hilanderías de algodón, pero las entidades morbosas individuales también se encuentran en otros ambientes de polvos orgánicos, A continuación se presenta una descripción general de esta enfermedad.

lunes, 25 de julio de 2011

Agentes

Se sabe en la actualidad que los agentes específicos presentes en los polvos son la principal razón por la cual se desarrolla la enfer- medad. Los polvos orgánicos contienen numerosísimos agentes con posibles efectos biológicos. Algunos de los principales se encuentran en la Tabla 10.10.
El papel relativo de cada uno de estos agentes, de forma aislada o en combinación con otros, se desconoce en su mayor parte. La mayoría de la información disponible está relacionada con endotoxinas bacterianas presentes en todos los polvos orgánicos.
Las endotoxinas son compuestos de lipopolisacáridos que se fijan a la superficie celular externa de las bacterias gramnega- tivas. Las endotoxinas tienen un amplia gama de propiedades biológicas. Tras ser inhaladas causan una inflamación aguda
(Snella y Rylander 1982; Brigham y Meyrick 1986). La clave de esta reacción es la entrada de neutrófilos (leucocitos) en el pulmón, que se acompaña de activación de otras células y de secreción de mediadores de la inflamación. Después de exposi- ciones repetidas la inflamación se reduce (adaptación). La reac- ción se limita a la mucosa de las vías aéreas y no hay afectación extensa del parénquima pulmonar.
Otro agente específico del polvo orgánico es el (13)––D–glucano. Se trata de un compuesto poliglucosado presente en la estructura de la pared celular de los mohos y de algunas bacterias. Potencia la respuesta inflamatoria causada por las endotoxinas y altera la función de las células inflamatorias, en particular de los macrófagos y las células T (Di Luzio
1985; Fogelmark y cols. 1992).
Otros agentes específicos presentes en los polvos orgánicos son proteínas, taninos, proteasas y otras enzimas, y toxinas procedentes de mohos. Se dispone de muy pocos datos sobre sus concentraciones en los polvos orgánicos. Varios de estos agentes específicos de los polvos orgánicos, como las proteínas y las enzimas, son alergenos.

domingo, 24 de julio de 2011

Embarazo y discapacidad: Discapacidad derivada de la necesidad de impedir la exposición

Discapacidad derivada de la necesidad de impedir la exposición a peligros de toxicidad o estrés físico anómalo. Debido a la mayor sensibilidad del feto a muchos peligros ambientales, la mujer embarazada puede ser considerada discapacitada aunque su propia salud no esté en peligro.

sábado, 23 de julio de 2011

Embarazo y discapacidad: Discapacidad resultante de complicaciones de salud

Discapacidad resultante de complicaciones de salud. Las complicaciones de salud, como la eclampsia, la amenaza de aborto, los problemas cardiovasculares y renales y demás, exigen el esta- blecimiento de períodos de actividad reducida o incluso de hospitalización mientras persistan aquéllos o hasta que la madre se haya recuperado del problema de salud y el embarazo.

viernes, 22 de julio de 2011

Embarazo y discapacidad: Discapacidad después del parto

En muchas jurisdicciones es importante distinguir entre la discapacidad derivada del embarazo y el embarazo como período de la vida que faculta para obtener prestaciones y dispensas especiales. La discapacidad derivada del embarazo puede encuadrarse en las tres categorías siguientes:

1. Discapacidad después del parto. Desde un punto de vista estrictamente médico, la recuperación que sigue a la finalización de un embarazo mediante un parto no complicado dura sólo unas semanas, pero tradicionalmente se amplía hasta seis u ocho semanas, ya que es el plazo en el que la mayoría de los tocólogos programan la primera consulta posnatal. Por lo demás, desde un punto de vista práctico y sociológico, muchos consideran que sería deseable disfrutar de un permiso más prolongado para fomentar las relaciones familiares, facilitar la alimentación mediante lactancia materna y otros aspectos.

jueves, 21 de julio de 2011

Factores de riesgo individuales: Sexo y utilización de estrógenos

La artrosis de cadera y rodilla parece tener una distribución similar en ambos sexos. A partir de un estudio en participantes femeninas del estudio de Framingham, se llegó a la conclusión de que la utilización de estrógenos en las mujeres se asociaba a un efecto protector moderado, pero no significativo, frente a la artrosis de la rodilla (Hannan y cols. 1990).

miércoles, 20 de julio de 2011

Factores de riesgo individuales: Traumatismos

Los accidentes o las causas de traumatismos o lesiones, en especial los que interfieren en la mecánica y la circulación de la articulación y sus ligamentos, pueden dar lugar a artrosis precoz.

martes, 19 de julio de 2011

Factores de riesgo individuales: Sobrepeso

El sobrepeso probablemente cause artrosis de rodilla y de cadera. La relación entre sobrepeso y artrosis de rodilla se ha demostrado en grandes estudios epidemiológicos realizados en la población general, como la encuesta nacional de análisis de la salud y la nutrición de Estados Unidos (National Health and Nutrition Examination Survey, (NHANES) y el estudio de Framingham. La asociación era máxima en las mujeres, aunque existía incluso en los varones (Anderson y Felson 1988; Felson y cols. 1988).

jueves, 28 de abril de 2011

Cuestiones de salud en el trabajo y desarrollo

La salud de la población activa es un factor fundamental del desarrollo de un país. Al mismo tiempo, hay que reconocer y prevenir adecuadamente las dificultades y peligros potenciales que conlleva el desarrollo. No deben ignorarse los efectos dañinos que éste puede tener para la salud humana y el medio ambiente. La planificación puede constituir un instrumento de prevención de esos aspectos negativos.

miércoles, 27 de abril de 2011

Salud y desarrollo

Existe una estrecha relación entre salud, desarrollo y medio ambiente. Puede considerarse que, en ciertas circunstancias, la adopción de medidas de desarrollo incontroladas y agresivas encaminadas únicamente a fomentar la expansión económica afecta negativamente a la salud. Sin embargo, suele existir una relación positiva sólida entre la situación económica de un país y el estado de salud de su población, indicado por la esperanza de vida.
A pesar de esta vinculación positiva entre desarrollo y salud, aún no se ha reconocido convenientemente que la salud es una fuerza generadora de desarrollo. Debe admitirse que la salud es algo más que un producto de consumo. La inversión en este campo mejora el capital humano de la sociedad. A diferencia de las carreteras y los puentes, cuyos valores de inversión dismi- nuyen con el tiempo debido al deterioro, el rendimiento de los fondos dedicados a la salud pueden reportar amplios beneficios sociales durante la vida de las personas beneficiarias y la de sus descendientes. Hay que asumir que los daños para la salud que sufra un trabajador tendrán probablemente un efecto adverso sobre su rendimiento laboral, lo que resulta de especial interés para los Estados inmersos en procesos de rápido desarrollo. Por ejemplo, se estima que las deficiencias de la salud en el trabajo y la reducción de la capacidad laboral de los trabajadores puede provocar pérdidas económicas de entre el 10 y el 20 % del producto nacional bruto (PNB). Por otra parte, el Banco Mundial estima que dos tercios de los años de vida modificados por una discapacidad determinada por el trabajo (DALYS) podrían evitarse mediante la aplicación de programas de salud y seguridad en el trabajo. En este sentido, la prestación de un servicio de salud en el trabajo no debe considerarse un gasto nacional que ha de evitarse, sino una inversión necesaria para el desarrollo y la economía del país. Se ha observado que un nivel de salud en el trabajo alto está relacionado positivamente con un PNB por habitante elevado (OMS 1995). Los países que más invierten en salud y seguridad en el trabajo registran los mayores niveles de productividad y presentan las economías más sólidas, mientras que una inversión deficiente en este campo se asocia a la situación contraria. A escala mundial, se dice que cada traba- jador contribuye con 9.160 dólares al producto interior anual. Obviamente, el trabajador constituye el motor de las economías nacionales y debe mantenerse en perfectas condiciones de salud. El desarrollo da lugar a numerosos cambios en el tejido social, incluidos los sistemas de empleo y la transformación de los sectores productivos. En una primera etapa, la agricultura contribuye ampliamente al aumento de la riqueza nacional y absorbe la mayor proporción de la población activa. Posterior- mente, la función del sector primario comienza a declinar y prevalece la aportación de la industria. Por último, se llega a una situación en la que el sector de servicios se convierte en la prin- cipal fuente de renta, como ocurre en las economías avanzadas de los países industrializados. Esta evolución se comprueba fácil- mente comparando el grupo de NIC y el conjunto de Estados que integran la Asociación del Sudeste Asiático (ASEAN). Estos últimos pueden clasificarse como países en desarrollo de renta intermedia, mientras que los NIC se encuentran a medio camino entre el mundo en desarrollo y el industrializado. Singapur, miembro de la ASEAN, es también un NIC. Aunque una cuarta parte del PIB de los Estados de esta asociación procede de la agricultura, casi la mitad es aportado por los sectores industrial y manufacturero. Los NIC, por una parte, sobre todo en el caso de Hong Kong y Singapur, obtienen dos tercios de su PIB del sector de servicios, mientras que la contri- bución de la agricultura es mínima o nula. Es importante tener en cuenta este cambio de pautas para que los servicios de salud en el trabajo puedan atender las necesidades de la población activa de cada país en función de su fase de desarrollo (Jeya- ratnam y Chia 1994).
Con el desarrollo, además de esta transición en el lugar de trabajo, se produce otra en las pautas de enfermedad. Este cambio se asocia a una aumento de la esperanza de vida, consecuencia del crecimiento del PIB. Se ha observado que el desa- rrollo en general, o esta mejora de la esperanza de vida en particular, da lugar a una importante reducción de las muertes provocadas por enfermedades infecciosas, mientras que aumenta el número de defunciones por enfermedades cardiovasculares y cáncer.

martes, 26 de abril de 2011

Salud en el trabajo y desarrollo nacional

Es útil considerar la salud en el trabajo en el contexto del desarrollo nacional, puesto que ambos conceptos están íntimamente relacionados. Todas las naciones desean alcanzar un estado de desarrollo avanzado, pero son los países en desarrollo los que con más ansiedad (casi con exigencia) desean lograr este objetivo. La mayoría de las veces, las ventajas económicas que reporta su consecución son las más buscadas. No obstante, se acepta comúnmente que el auténtico desarrollo tiene un significado más amplio y engloba el proceso de mejora de la calidad de la vida humana, lo que incluye a su vez aspectos de progreso económico, mejora de la autoestima y aumento de la libertad de elección de las personas. A continuación se analiza la repercusión de este desarrollo en la salud de la población activa, es decir, la relación entre desarrollo y salud en el trabajo.
Aunque el producto interior bruto (PIB) apenas ha variado en el mundo en el período de 1965-1989, en los países en desarrollo se ha registrado un aumento casi diez veces mayor. Ahora bien, este rápido crecimiento económico debe contemplarse en un contexto de pobreza generalizada. En estos países habita un
75 % de la población mundial, pero sólo se genera un 15 % del producto interior mundial. En Asia, como ejemplo caracterís- tico, todos los países menos Japón se clasifican como parte del mundo en desarrollo. Sin embargo, debe reconocerse que su desarrollo no es uniforme, ni siquiera en el caso de los países asiáticos. Por ejemplo, Estados como Singapur, República de Corea, Hong, Kong y Taiwan (China) se agrupan actualmente bajo la denominación de países de reciente industrialización (NICs). A pesar de su arbitrariedad, esta clasificación refleja el paso por una etapa de transición de la condición de país en desarrollo a la de país industrializado. En cualquier caso, hay que admitir que no existen criterios inequívocos para definir un NIC. Algunas de sus características comunes más destacadas son la obtención de tasas de crecimiento elevadas y sostenidas, la reducción de las desigualdades de renta, el desempeño de un papel activo por parte de la Administración, una presión fiscal moderada, un Estado del bienestar subdesarrollado, una alta tasa de ahorro y la orientación de la economía a la exportación.

lunes, 25 de abril de 2011

TENDENCIAS DE LA SALUD EN EL TRABAJO EN EL AMBITO DE LOS PAISES EN DESARROLLO (II)



Un trabajador sano contribuye positivamente a mejorar la productividad y la calidad de los productos, así como la motivación y la satisfacción en el puesto de trabajo; de este modo, contribuye a la optimización general de la calidad de vida de las personas y de la sociedad, lo que convierte a la salud en el trabajo en un objetivo importante de las políticas de desarrollo nacional. Para alcanzar esta meta, la OMS ha propuesto recientemente una Estrategia global sobre salud en el trabajo para todos
(OMS 1995), en la que se definen los diez objetivos prioritarios siguientes:
• consolidación de las políticas nacionales e internacionales relativas a la salud en el trabajo y desarrollo de los instrumentos políticos necesarios;
• desarrollo de un medio ambiente de trabajo saludable;
• desarrollo de prácticas de trabajo saludables y promoción de la salud en el trabajo;
• consolidación de los servicios de salud en el trabajo;
• creación de servicios de apoyo a la salud en el trabajo;
• elaboración de normas sobre salud en el trabajo basadas en una evaluación de riesgos científica;
• desarrollo de recursos humanos para la salud en el trabajo;
• establecimiento de sistemas de datos y registro, desarrollo de servicios de información para expertos, transmisión de datos eficaz y fomento de la sensibilización de la población mediante la información pública;
• promoción de la investigación;
• desarrollo de la colaboración en materia de salud en el trabajo con otras actividades y servicios.

domingo, 24 de abril de 2011

Funciones y actividades de los servicios de salud en el trabajo

Para proteger y promover la salud de los trabajadores, un servicio de salud en el trabajo ha de atender las especiales necesidades de la empresa a la que presta sus servicios y de los trabajadores empleados en ella. Dada la amplísima gama y ámbito de las actividades económicas industriales, de fabricación, comerciales, agrícolas y demás, no es posible establecer un programa detallado de actividad o un patrón de organización y unas condiciones de funcionamiento del servicio de salud en el trabajo que sean adecuadas para todas las empresas y situaciones. Según el Convenio de la OIT sobre seguridad y salud de los trabajadores y medio ambiente de trabajo (nº 155) y el Convenio OIT sobre los servicios de salud en el trabajo (nº 161), la responsabilidad primaria respecto a la salud y la seguridad de los trabajadores reside en la empresa. Las funciones del servicio de salud en el trabajo son proteger y promover la salud de los trabajadores, mejorar las condiciones y el medio ambiente de trabajo y mantener la salud en la empresa en su conjunto mediante la pres- tación de servicios de salud en el trabajo a los trabajadores y asesoramiento especializado a la empresa acerca de cómo conseguir el máximo nivel de salud y seguridad en beneficio de la comunidad laboral de la que forma parte.
El Convenio de la OIT nº 161 y su Recomendación de acompañamiento nº 171 consideran que los servicios de salud en el trabajo tienen un carácter interdisciplinar, integral y que, aunque con tareas fundamentalmente preventivas, puede realizar también actividades curativas. Los documentos de la OMS que reclaman servicios para las pequeñas empresas y los trabajadores autónomos y agrícolas recomiendan la prestación de servicios por parte de las unidades de asistencia sanitaria primaria (Rantanen, Lehtinen y Mikheev 1994). Estos docu- mentos, así como las legislaciones y programas nacionales, recomiendan una aplicación paulatina, de modo que las actividades puedan adaptarse a las necesidades nacionales y locales y a las circunstancias existentes.
En teoría, el servicio de salud en el trabajo debería establecerse y actuar con arreglo a un programa de actividades adaptado a las necesidades de la empresa en la que opera. Sus funciones deberían ser adecuadas a los peligros profesionales y a los riesgos para la salud de la empresa, con especial atención a los problemas específicos de la rama de actividad en cuestión. A continuación se exponen las funciones básicas y más habituales de un servicio de salud en el trabajo.

sábado, 23 de abril de 2011

Objetivos de la práctica de salud en el trabajo (III)

Estos principios pueden considerarse aún relevantes con respecto a la evolución de las políticas y disposiciones de los países. Por otra parte, la formulación de objetivos de práctica de la salud en el trabajo como los recientemente aparecidos en leyes nacionales y el desarrollo de nuevas necesidades para la vida laboral parece recalcar las siguientes tendencias (OMS 1995a, 1995b; Rantanen, Lehtinen y Mikheev 1994):

• El ámbito de la salud en el trabajo se está ampliando para cubrir no sólo la salud y la seguridad, sino también el bienestar psicológico y social y la capacidad de llevar una vida social y económicamente productiva.
• La gama completa de objetivos va más allá del ámbito de las cuestiones tradicionales de salud y seguridad en el trabajo.
• Los nuevos principios van más allá de la mera prevención y control de los efectos perjudiciales para la salud y la seguridad de los trabajadores, para abarcar la promoción activa de la salud y la mejora del medio ambiente y la organización del trabajo.
En consecuencia, existe realmente una tendencia a la expansión del ámbito de los objetivos de la práctica de la salud en el trabajo hacia nuevos tipos de cuestiones con consecuencias sociales y económicas para los trabajadores.

viernes, 22 de abril de 2011

Objetivos de la práctica de salud en el trabajo (II)

En 1985, la OIT aprobó nuevos instrumentos internacionales [el Convenio sobre los servicios de salud en el trabajo (nº 161) y su Recomendación de acompañamiento (nº 171) (OIT 1985A, 1985B)] que definían los servicios de salud en el trabajo como titulares de funciones básicamente preventivas y encargados del asesoramiento al empleador, a los trabajadores y a sus represen- tantes en la empresa acerca de los requisitos necesarios para establecer y conservar un medio ambiente de trabajo seguro y sano que favorezca una salud física y mental óptima en relación con el trabajo, así como la adaptación del trabajo a las capacidades de los trabajadores, habida cuenta de su estado de salud física y mental.
En 1980, el Grupo de Trabajo OMS/Europa para la Evaluación de los Servicios de Salud en el Trabajo e Higiene Industrial (OMS 1982) definió el fin último de estos servicios como “la promoción de las condiciones de trabajo que garanticen el máximo grado de calidad de la vida laboral mediante la protección de la salud de los trabajadores, potenciando su bienestar físico, mental y social y previniendo la pérdida de la salud y los acci- dentes.”
El amplio estudio sobre los servicios de salud en el trabajo en los 32 países de la Región Europea realizado en 1985 por la Oficina Regional para Europa de la OMS (Rantanen 1990) señaló como objetivos los siguientes principios:
• proteger la salud de los trabajadores frente a los peligros en el trabajo (principio de protección y prevención);
• adaptar el trabajo y su medio ambiente a las capacidades de los trabajadores (principio de adaptación);
• potenciar el bienestar físico, mental y social de los trabajadores
(principio de promoción de la salud);
• minimizar las consecuencias de los peligros, accidentes y lesiones profesionales, así como de las enfermedades profesionales y las relacionadas con el trabajo (principio de curación y rehabilitación);
• prestar servicios de asistencia sanitaria general a los trabajadores y sus familias, tanto curativos como preventivos, ya sea en el lugar de trabajo o desde instalaciones cercanas (principio de asistencia sanitaria primaria general).

jueves, 21 de abril de 2011

Objetivos de la práctica de salud en el trabajo (I)

Los objetivos de la práctica de la salud en el trabajo inicialmente definidos en 1950 por el Comité Mixto OIT/OMS sobre Medi- cina del Trabajo establecían que:
La Medicina del Trabajo persigue la promoción y el mantenimiento del más alto grado de bienestar físico, mental y social de los trabajadores en todas las profesiones; la prevención de pérdida de la salud derivada de las condi- ciones de trabajo; la protección de los trabajadores en su empleo contra los riesgos derivados de factores adversos para la salud; la colocación y el mantenimiento del traba- jador en un ambiente de trabajo adaptado a sus capacidades fisiológicas y psicológicas. En resumen: la adaptación del trabajo al hombre y de cada hombre a su trabajo.
En 1959, a partir de los análisis del comité tripartito especial de la OIT (con representación de los gobiernos, las empresas y los trabajadores), la Cuadragésima segunda reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo aprobó la Recomendación nº 112 (OIT 1959), que definía el servicio de medicina en el trabajo como un servicio organizado en los lugares de trabajo o en sus inmediaciones, destinado:
• a asegurar la protección de los trabajadores contra todo riesgo que perjudique a su salud y que pueda resultar de su trabajo o de las condiciones en que éste se efectúa;
• a contribuir a la adaptación física y mental de los trabajadores, en particular por la adecuación del trabajo a los trabajadores y por su colocación en puestos de trabajo correspondientes a sus aptitudes;
• a contribuir al establecimiento y mantenimiento del nivel más elevado posible de bienestar físico y mental de los trabajadores.

miércoles, 20 de abril de 2011

Recogida de información y Materiales impresos

Recogida de información: encuestas a trabajadores; grupos diana.
Materiales impresos: libros, folletos (pueden distribuirse mediante expositores), envíos de publicidad, artículos en la revista de empresa, carteles.

martes, 19 de abril de 2011

Mecanismos

Los mecanismos empleados para el desarrollo de las actividades de promoción de la salud dependen del tamaño y la localización de la organización, del grado de centralización de la plantilla respecto a la geografía y los horarios de trabajo, de los recursos económicos, tecnológicos y de cualificación disponibles, de las características de la plantilla (en cuanto a niveles sociales y educativos) y del ingenio del director del programa.

lunes, 18 de abril de 2011

Servicios y políticas en el lugar de trabajo

Los servicios y políticas en el lugar de trabajo que completan los relacionados con actividades de salud y seguridad en el trabajo se refieren a la dotación de instalaciones para el aseo personal y taquillas, la prestación de servicios de lavandería en caso necesario, servicios de restauración que ofrezcan asesoramiento nutricional y una selección de alimentos beneficiosos, garantía de un lugar de trabajo con prohibición del consumo de tabaco y drogas, etc.

En general, a medida que se han desarrollado y difundido los programas y se ha generalizado la convicción de su eficacia, las actividades han aumentado en número y variedad. Con todo, algunas han sido objeto de una menor atención debido a una reducción de recursos provocada por presiones económicas o a su reasignación en áreas nuevas o más populares.

domingo, 17 de abril de 2011

Capacidad de afrontar problemas personales

Entre las cualificaciones necesarias en este ámbito figuran la gestión del estrés y la planificación previa a la jubilación. Asimismo, puede prestarse ayuda a los trabajadores que deben resolver problemas laborales y familiares, como la planificación familiar, los cuidados prenatales, la atención a personas a cargo, la paternidad, etc.

sábado, 16 de abril de 2011

Prestación de los primeros auxilios

El objetivo es aportar los conocimientos teóricos y prácticos básicos para la prestación de los primeros auxilios. En este nivel básico se incluyen, entre otras materias:

• heridas;
• hemorragias;
• fracturas óseas o articulares;
• heridas por aplastamiento (p. ej., en el tórax o abdomen);
• inconsciencia, especialmente si se acompaña de dificultad o parada respiratoria;
• lesiones oculares;
• quemaduras;
• hipotensión arterial o shock;
• higiene personal durante la manipulación de las heridas;
• cuidados de los dedos amputados.

viernes, 15 de abril de 2011

Formación básica

Los programas de formación básica suelen tener una duración mínima de 10 horas. Los programas pueden dividirse en dos partes: tareas generales que deben realizarse y práctica concreta de los primeros auxilios. Abarcan las áreas que se citan a continuación:

Tareas generales


• organización de los primeros auxilios;
• evaluación de la situación, la magnitud y la gravedad de las lesiones y de la necesidad de solicitar asistencia médica adicional;
• protección de la víctima frente a nuevas lesiones, sin riesgo para el socorrista; ubicación y utilización del equipo de salvamento;
• observación e interpretación del estado general de la víctima
(p. ej., inconsciencia, alteraciones respiratorias y cardiovasculares, hemorragia);
• ubicación, utilización y mantenimiento del equipo e instalaciones de primeros auxilios;
• plan de acceso a la asistencia adicional.

jueves, 14 de abril de 2011

Formación en Primeros Auxilios

La formación del personal de primeros auxilios es el factor más importante para la eficacia de la organización de este servicio. Los programas de formación han de ajustarse a las necesidades de la empresa, en especial al tipo de trabajo y a los riesgos consiguientes.

miércoles, 13 de abril de 2011

Nueva Zelanda

• Si están presentes más de cinco trabajadores, se designa un trabajador como responsable del equipo, el material y las insta- laciones de primeros auxilios.

• Si están presentes más de 50 trabajadores, la persona designada debe ser un profesional de la enfermería diplomado o titular de un certificado (expedido por la St. John’s Ambulance Association o la Cruz Roja de Nueva Zelanda).

martes, 12 de abril de 2011

MELANOMA MALIGNO (IV)



En estudios epidemiológicos se ha observado un aumento del riesgo de melanoma maligno en administradores y directivos, pilotos de líneas aéreas, trabajadores de fábricas de productos químicos, trabajadores de refinerías y personas expuestas a la gasolina, vendedores y empleados de almacenes. Se ha descrito un aumento del riesgo de melanoma en las siguientes industrias: producción de fibra de celulosa, productos químicos, textiles, productos eléctricos y electrónicos, industria del metal, productos minerales no metálicos, petroquímica, impresión y telecomunicaciones. Sin embargo, muchos de estos hallazgos son aislados y no se han confirmado en otros estudios. Una serie de metaanálisis de los riesgos del cáncer en granjeros (Blair y cols.
1992; Nelemans y cols. 1993) indicaron un exceso ligero, pero significativo (índice de riesgo agregado de 1,15) de melanoma maligno de la piel en 11 estudios epidemiológicos.

En un estudio multicéntrico de casos controles sobre el cáncer de origen laboral realizado en Montreal, Canadá (Siemiatycki y cols. 1991), las siguientes exposiciones laborales se asociaron a un aumento significativo del riesgo de melanoma cutáneo: cloro, emisiones de los motores de propano, productos de la pirólisis de los plásticos, polvo de tejidos, fibras de lana, fibras acrílicas, adhesivos sintéticos, “otras” pinturas, barnices, alquenos clorados, tricloroetileno y lejías. Se estimó que el riesgo de la población atribuible a exposiciones profesionales, según las asociaciones significativas en los datos del mismo estudio, era del 11,1 %.


lunes, 11 de abril de 2011

MELANOMA MALIGNO (III)

Se ha estimado que la reducción de la exposición recreativa al sol y la utilización de cremas de protección solar podrían reducir en un 40% la incidencia de melanomas malignos en las poblaciones de alto riesgo (IARC 1990). En los trabajadores al aire libre, la aplicación de cremas de protección solar con un factor de protección UV-B de 15 como mínimo y una protección frente a los rayos UV-A, junto con el uso de una ropa adecuada son medidas protectoras prácticas. Aunque el riesgo de las actividades laborales al aire libre es plausible, dada la mayor exposición a la radiación solar, los resultados de los estudios sobre la exposición laboral regular al aire libre son contradictorios. Esto se explica, probablemente, por los hallazgos epidemiológicos que indican que no es la exposición regular, sino la exposición intermitente a dosis elevadas de radiación solar lo que se asocia a un riesgo elevado de melanoma (IARC 1992b).
La inmunosupresión terapéutica puede aumentar el riesgo de melanoma maligno de la piel. Se ha descrito un aumento del riesgo con los anticonceptivos orales, pero no parece probable que aumente el riesgo de melanoma maligno de la piel (Hannaford y cols. 1991). Pueden inducirse melanomas con estrógenos en hamsters, aunque no existen indicios de este efecto en los seres humanos.
En la población adulta de raza blanca, la mayoría de los tumores malignos intraoculares primarios son melanomas, que se originan por lo general en los melanocitos uveales. Los índices estimados para estos cánceres no muestran las variaciones geográficas y la tendencia al aumento con el tiempo que se observa en los melanomas cutáneos. La incidencia y la mortalidad de los melanomas oculares son muy bajas en las pobla- ciones asiáticas y de raza negra (IARC 1990, Sahel y cols. 1993). Las causas del melanoma ocular se desconocen (Higginson y cols. 1992).