Salud y Seguridad Industrial

lunes, 27 de abril de 2015

Salud y seguridad

No cabe duda de que existen objetivos relacionados con la salud y la seguridad, pero la dificultad surge del hecho de que ninguno de estos conceptos se puede medir directamente: sus logros se valoran por su ausencia más que por su presencia. Los datos en cuestión siempre están relacionados con aspectos derivados de la salud y la seguridad.
En el caso de la salud, la mayor parte de las evidencias se basan en estudios a largo plazo, en poblaciones y no en casos individuales. Por lo tanto, es necesario mantener registros detallados durante largos períodos de tiempo para poder adoptar un enfoque epidemiológico a través del cual puedan identificarse y cuantificarse los factores de riesgo. Por ejemplo, ¿cuál debería ser el máximo de horas al día o al año que debe permanecer un trabajador en un puesto con un ordenador? Dependerá del diseño del puesto, del tipo de trabajo y del tipo de persona (edad, capacidad visual, habilidades, etc.). Los efectos sobre la salud pueden ser muy diversos, desde problemas en las muñecas hasta fatiga mental, por ello es necesario realizar estudios globales que cubran poblaciones amplias y estudiar, al mismo tiempo, las diferencias entre unas poblaciones y otras.
La seguridad es más directamente medible en sentido nega- tivo, en términos de tipos y frecuencias de los accidentes y lesiones. Resulta complicado definir los distintos tipos de acci- dentes e identificar los múltiples factores causales y, con frecuencia, no hay una buena correlación entre el tipo de acci- dente y el grado de daño producido, de ninguno a fatal.
Sin embargo, durante los últimos cincuenta años se ha acumulado una gran cantidad de datos relacionados con la salud
y la seguridad, y se han descubierto consecuencias que pueden ser relacionadas con teorías, leyes y normas y con principios operativos en determinados tipos de situaciones.

domingo, 26 de abril de 2015

Objetivos de la ergonomía

Es evidente que las ventajas de la ergonomía pueden reflejarse de muchas formas distintas: en la productividad y en la calidad, en la seguridad y la salud, en la fiabilidad, en la satisfacción con el trabajo y en el desarrollo personal.
Este amplio campo de acción se debe a que el objetivo básico de la ergonomía es conseguir la eficiencia en cualquier actividad realizada con un propósito, eficiencia en el sentido más amplio, de lograr el resultado deseado sin desperdiciar recursos, sin errores y sin daños en la persona involucrada o en los demás. No es eficaz desperdiciar energía o tiempo debido a un mal diseño del trabajo, del espacio de trabajo, del ambiente o de las condi- ciones de trabajo. Tampoco lo es obtener los resultados deseados
a pesar del mal diseño del puesto, en lugar de obtenerlos con el apoyo de un buen diseño.
El objetivo de la ergonomía es garantizar que el entorno de trabajo esté en armonía con las actividades que realiza el traba- jador. Este objetivo es válido en sí mismo, pero su consecución no es fácil por una serie de razones. El operador humano es flexible y adaptable y aprende continuamente, pero las diferen- cias individuales pueden ser muy grandes. Algunas diferencias, tales como las de constitución física y fuerza, son evidentes, pero hay otras, como las diferencias culturales, de estilo o de habili- dades que son más difíciles de identificar.
En vista de lo complejo de la situación, podría parecer que la solución es proporcionar un entorno flexible, en el que el operador humano pueda optimizar una forma específicamente adecuada de hacer las cosas. Desgraciadamente, este enfoque no siempre se puede llevar a la práctica, ya que la forma más eficiente no siempre resulta obvia y, en consecuencia, el traba- jador puede seguir haciendo una cosa durante años de forma inadecuada o en condiciones inaceptables.
Así, es necesario adoptar un enfoque sistemático: partir de una teoría bien fundamentada, establecer objetivos cuantifica- bles y contrastar los resultados con los objetivos. Los distintos objetivos posibles se detallan a continuación.

sábado, 25 de abril de 2015

Ergonomía y disciplinas afines (II)

Muchos de los pioneros de este campo en EE.UU. trabajaban en el terreno de la psicología experimental o de la ingeniería y por esta razón sus denominaciones ingeniería humana o factores humanos, reflejan una diferencia en el enfoque, aunque no en los contenidos de interés, con los ergónomos europeos. Esto explica también por qué la higiene industrial, debido a su estrecha rela- ción con la medicina, principalmente con la medicina del trabajo, se considera en Estados Unidos como algo distinto de los factores humanos o la ergonomía. Esta diferencia es menos evidente en otras partes del mundo. La ergonomía se centra en el operador humano en acción; la higiene industrial se centra en el riesgo de un determinado ambiente para el operador humano. Así, el interés central de un higienista industrial es el riesgo tóxico, algo que está fuera del ámbito del ergónomo. El higienista industrial se preocupa por los efectos sobre la salud, a corto o a largo plazo; el ergónomo, naturalmente, se preocupa por la salud, pero también por otras consecuencias, como la productividad, el diseño del trabajo o del espacio de trabajo. La seguridad y la higiene son aspectos generales que atañen tanto a la ergonomía como a la higiene industrial, a la salud laboral y a la medicina del trabajo. Por tanto, no es sorprendente que en las grandes instituciones de investigación, diseño o producción, estos temas aparezcan agrupados. Ello permite que un grupo de expertos en cada uno de estos temas contribuyan de forma

especializada al problema general de la salud, no sólo de los trabajadores de la institución, sino también de aquellos que resultan afectados por sus actividades y productos. En institu- ciones dedicadas al diseño o a la prestación de servicios, el ergó- nomo deberá estar más estrechamente relacionado con los ingenieros y otros técnicos.
Por lo anterior, es evidente que la naturaleza interdisciplinaria de la ergonomía y el hecho de que se trate de una disciplina rela- tivamente reciente dificulta su inclusión en la organización exis- tente. Al ser una actividad relacionada con las personas, se superpone con muchos otros campos de actividad, ya que las personas son el recurso básico y más generalizado de cualquier organización. La forma de incluirla dependerá de la historia y de los objetivos de cada organización en particular. El criterio principal es que los objetivos de la ergonomía se comprendan y se valoren adecuadamente y que los mecanismos necesarios para la implementación de las recomendaciones se elaboren dentro de la organización.

viernes, 24 de abril de 2015

Ergonomía y disciplinas afines (I)

El desarrollo de una técnica con bases científicas, que está en un punto intermedio entre las bien consolidadas tecnologías de la ingeniería y la medicina, se superpone inevitablemente con otras disciplinas. En términos de su base científica, gran parte del conocimiento ergonómico deriva de las ciencias humanas: anatomía, fisiología y psicología. Las ciencias físicas también han contribuido, por ejemplo, la solución de problemas de la ilumina- ción, de la temperatura, del ruido o de las vibraciones.
La mayor parte de los pioneros de la ergonomía en Europa trabajaron en las ciencias humanas, motivo por el que la ergo- nomía está en un punto de equilibrio entre la fisiología y la psicología. Un enfoque fisiológico es necesario para abordar problemas tales como el consumo de energía, las posturas y apli- cación de fuerzas, como en el levantamiento de pesos. Un enfoque psicológico permite estudiar problemas tales como la presentación de la información y el grado de satisfacción en el trabajo. Naturalmente, existen muchos problemas, como el estrés, la fatiga y el trabajo por turnos, que requieren un enfoque mixto de las ciencias humanas.

jueves, 23 de abril de 2015

Ergonomia Historia y estado (III)

Como se indicó anteriormente, el rendimiento humano generalmente se optimiza dentro de un intervalo de tolerancias de una variable relevante. La mayoría de los primeros ergónomos intentaban reducir el esfuerzo muscular realizado y la amplitud y diversidad de los movimientos al objeto de que no se superaran los límites tolerables. Los grandes cambios en el mundo laboral y la llegada del ordenador, han ocasionado el problema contrario. El espacio de trabajo con un ordenador, a menos que esté bien diseñado desde el punto de vista ergonó- mico, puede ocasionar una postura demasiado fija, falta de movimientos del cuerpo y una repetición excesiva de ciertos movimientos articulares.
Esta breve revisión histórica pretende mostrar que, aunque el desarrollo de la ergonomía ha sido continuo, los problemas han ido aumentando cada día más antes de que se lograra solucionar los existentes. Sin embargo, los conocimientos aumentan y cada vez son más fiables y válidos; los principios del consumo energético no dependen de cómo o porqué se consume la energía; las consecuencias de las posturas son las mismas para los asientos en un avión que frente a un ordenador; una parte importante de la actividad humana se realiza en la actualidad, frente a pantallas de visualización y existen principios bien esta- blecidos, basados en pruebas de laboratorio y estudios de campo.

miércoles, 22 de abril de 2015

Fuente de la lesión o enfermedad (IV)

Se han establecido también códigos especiales para recabar información sobre lesiones o enfermedades en el sector de la asistencia sanitaria, que se ha convertido en uno de los princi- pales sectores de empleo en Estados Unidos y uno de los que presenta problemas de salud y seguridad más graves. Como ejemplo, muchos de los organismos públicos que ayudaron a desarrollar el sistema de clasificación recomendaron la inclusión de un código para pacientes y residentes de centros de asistencia sanitaria, puesto que los profesionales de la enfermería y los auxiliares clínicos pueden lesionarse al intentar alzar, mover o prestar otros cuidados a sus pacientes.

martes, 21 de abril de 2015

Fuente de la lesión o enfermedad (III)

La parte más difícil era la organización de los elementos que debían asignarse a las distintas divisiones y a los diferentes grupos dentro de una misma división. Para aumentar la difi- cultad, las categorías de códigos tenían que ser mutuamente excluyentes. Sin embargo, cualesquiera que fuesen las categorías que se establecieran, había muchos elementos que encajaban por lógica en dos o más divisiones. Por ejemplo, existía consenso general sobre la necesidad de prever categorías diferentes para los vehículos y para las máquinas. Sin embargo, los expertos no se ponían de acuerdo sobre la inclusión de algunos equipos, como las máquinas asfaltadoras o las carretillas elevadoras, entre las máquinas o los vehículos.
Otro tema que se debatió fue la manera de agrupar las máquinas dentro de la división de maquinaria. Las alternativas consistían en asociarlas con un determinado proceso o industria
(por ejemplo, maquinaría agrícola o equipos de jardinería), agruparlas por funciones (máquinas de imprenta, equipos de calefacción y refrigeración) o agruparlas según el tipo de objeto tratado (metales, madera). Incapaces de encontrar una única solución que sirviera para todo tipo de máquinas, la BLS decidió elaborar una lista que clasifica algunos tipos de maquinaria según el sector (maquinaria agrícola, máquinas de construcción
y explotación maderera), otros según su función general
(máquinas para la manipulación de materiales, equipos de ofimática) y otros según los materiales tratados (metales, madera). Cuando existe la posibilidad de solapamiento
(p. ej. una máquina de carpintería que se utilice en trabajos de construcción) el sistema indica la categoría a la que deba asignarse la máquina, para conseguir que los códigos sean mútuamente excluyentes.