Salud y Seguridad Industrial

lunes, 22 de septiembre de 2014

La silicosis acelerada

La silicosis acelerada puede aparecer tras exposiciones más intensas y de menor duración (5 a 10 años). Los síntomas, los hallazgos radiológicos y las mediciones fisiológicas son similares a los que se encuentran en la forma crónica. El deterioro de la función pulmonar es más rápido, y muchos trabajadores con enfermedad acelerada pueden desarrollar una infección por micobacterias. En la silicosis, a menudo en la de tipo acelerado, se observan enfermedades autoinmunitarias, entre ellas esclero- dermia y esclerosis sistémica. La progresión de las anomalías radiológicas y del deterioro funcional pueden ser muy rápidas en los casos de enfermedad autoinmunitaria asociada a silicosis.

domingo, 21 de septiembre de 2014

La fibrosis masiva progresiva

La fibrosis masiva progresiva es más probable que se presente con disnea de esfuerzo. Esta forma de la enfermedad se caracteriza por opacidades nodulares mayores de 1 cm en la radiografía de tórax, y habitualmente conlleva una disminución de la capacidad de difusión del monóxido de carbono, disminución de la tensión arterial de oxígeno en reposo o con el ejercicio, y una importante restricción en la espirometría o en la medición de los volúmenes pulmonares. La distorsión del árbol bronquial también puede conducir a obstrucción de las vías aéreas y a tos productiva. Pueden producirse infecciones bacterianas recidi- vantes similares a las observadas en la bronquiectasias. La pérdida de peso y la cavitación de las opacidades grandes debe plantear la posibilidad de una tuberculosis o de otra infección por micobacterias. El neumotórax puede ser una complicación que amenace la vida, ya que el pulmón fibrótico puede resultar difícil de reexpandir. La insuficiencia respiratoria hipoxémica con cor pulmonale es un acontecimiento terminal frecuente.

sábado, 20 de septiembre de 2014

La silicosis crónica (o clásica)

La silicosis crónica (o clásica) puede ser asintomática o conducir a disnea de esfuerzo o tos insidiosamente progresivas (a menudo atribuidas erróneamente al proceso de envejecimiento). Se presenta como una anomalía radiográfica con opacidades redondeadas pequeñas (10 mm) en los lóbulos superiores. Es habitual que el inicio de la exposición tuviera lugar hace 15 años o más. La característica anatomopatológica fundamental de la forma crónica es el nódulo silicótico, que se caracteriza por un área central acelular constituida por fibras de colágeno hialini- zado concéntricas dispuestas en espiral, rodeadas por tejido conectivo celular con fibras de reticulina. La silicosis crónica puede evolucionar a FMP (en ocasiones denominada silicosis complicada), incluso después de haberse interrumpido la exposi- ción al polvo con sílice.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Formas de silicosis: historia de exposición y descripciones anatomoclínicas

Se describen habitualmente formas crónicas, aceleradas y agudas de silicosis. Estas expresiones clínicas y anatomopatológicas de la enfermedad reflejan diferentes intensidades de exposición, períodos de latencia e historias naturales. La forma crónica o clásica suele seguir a uno o más decenios de exposición a polvo respirable que contiene cuarzo, y puede evolucionar a fibrosis masiva progresiva (FMP). La forma acelerada se produce tras exposiciones más breves e intensas y evoluciona con mayor rapidez. La forma aguda puede ocurrir después de exposiciones intensas y breves a niveles elevados de polvo respirable con un contenido de sílice alto durante períodos que pueden medirse en meses más que en años.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Otras fuentes de información

En los países en vías de desarrollo, los sistemas de vigilancia de los problemas de salud en el trabajo suelen infrautilizar la informa- ción médica de tipo hospitalario o ambulatorio. Los centros correspondientes pueden y deben incorporarse al sistema de notificación de ciertas enfermedades, como las intoxicaciones agudas y lesiones laborales. Los datos obtenidos de ellos permiten determinar además los problemas de salud más frecuentes de los trabajadores, y pueden utilizarse para planificar las actividades de promoción de la salud en el lugar de trabajo.
Toda esta información suele recogerse con carácter rutinario
y se necesitan muy pocos recursos adicionales para transmitir los datos a las autoridades responsables de la salud y seguridad en el trabajo en un país en vías de desarrollo.
Otra posible fuente de información son las compañías de seguros de indemnización o los tribunales. Finalmente, si se dispone de los recursos necesarios, pueden crearse algunos centros regionales de medicina del trabajo, a los cuales se remita a los pacientes y que cuenten con profesionales más cualificados, capacitados para investigar cualquier enfermedad que sospe- chen relacionada con el trabajo.
También puede utilizarse la información contenida en los registros de enfermedades. En muchas de las grandes ciudades de los países en vías de desarrollo existen registros del cáncer. Aunque es posible que la historia profesional que se obtenga de ellos no esté completa ni sea exacta, seguramente serán útiles para un control preliminar de los grandes grupos profesionales. La utilidad de los datos contenidos en estos registros será mayor
si se dispone también de registros de trabajadores expuestos a determinados riesgos, a fin de poder establecer comparaciones cruzadas.


martes, 16 de septiembre de 2014

Notificación de enfermedades profesionales

Pueden adoptarse disposiciones exigiendo la notificación de una serie de enfermedades profesionales. Previamente a la aplicación de estas normas habrá que dar publicidad a la cuestión y educar a las personas. Un paso previo es determinar las enfermedades que deben notificarse y las personas responsables de esta notificación. Por ejemplo, en Singapur los médicos que sospechan la exis- tencia de alguna de las enfermedades profesionales incluidas en la Tabla 32.4 tienen la obligación de notificarlo al Ministerio de Trabajo. Por supuesto, las listas de este tipo han de adaptarse a la economía del país y ser revisadas periódicamente y actualizadas. Es más, las personas responsables de la notificación deben recibir la formación adecuada para saber reconocer, o al menos sospe- char, la presencia de las enfermedades.

necesita un seguimiento continuo y una actuación encaminada a conseguir el cumplimiento de la legislación. De lo contrario, se limitará su utilidad. Por ejemplo, a partir de 1985 se impuso en Singapur la obligación de notificar e indemnizar los casos de asma profesional. Se creó también un centro médico especiali- zado en enfermedades pulmonares. A pesar de estos esfuerzos, se confirmaron sólo un total de 17 casos. Estos datos contrastan con los de Finlandia, país en el que se declararon 179 casos de asma profesional tan sólo en 1984. La población de Finlandia, con 5 millones de habitantes, no es más del doble que la de Singapur. Es probable que esta insuficiencia del régimen de noti- ficación del asma profesional se deba a la dificultad del diagnós- tico. Muchos médicos no están familiarizados con las causas y las características del asma profesional. Así pues, una vez decla- rada la obligatoriedad de la notificación de una enfermedad, es importante seguir educando a los profesionales sanitarios, las empresas y los trabajadores.
Cuando el sistema de notificación se establece por primera vez, es posible que permita una evaluación más exacta de la prevalencia de las enfermedades profesionales. Por ejemplo, el número de casos declarados de pérdida auditiva inducida por el ruido en Singapur se multiplicó por seis cuando se impuso la obligación de realizar reconocimientos médicos a todos los trabajadores expuestos al ruido. Por consiguiente, si la notifica- ción es relativamente completa y exacta y puede obtenerse un población satisfactoria, quizá sea posible estimar incluso la inci- dencia de la enfermedad y su riesgo relativo.
Como en muchos sistemas de notificación y vigilancia, la función más importante es la de alertar a las autori- dades sobre la aparición de casos índice en el lugar de trabajo. Acto seguido habrá que proceder a investigaciones adicionales o intervenciones en el lugar de trabajo. De lo contrario, se desa- provecharán los esfuerzos de la notificación.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Registros de fábricas y procesos de trabajo

Además de un registro de enfermedades, puede crearse un registro de fábricas y procesos de trabajo, en el que se incluyan las fábricas existentes con los correspondientes procesos de trabajo y materiales utilizados. La información deberá actualizarse periódicamente, a medida que se introduzcan nuevos procesos de trabajo o materiales. Cuando este tipo de registro es obligatorio según la legislación nacional, ha de exigirse con carácter global.
Por supuesto, en los sectores de pequeña magnitud no suelen mantener estos registros. En tales casos, podría obtenerse infor- mación básica mediante estudios sencillos sobre el terreno y evaluaciones de los tipos de sector y las condiciones de trabajo. La responsabilidad de estas evaluaciones podría recaer también en los profesionales de la asistencia sanitaria primaria y de la salud pública.
Cuando existe este tipo de registro, es imprescindible una actualización periódica de los datos, quizá exigida legalmente. Una alternativa sería exigir la actualización a las fábricas de los sectores de alto riesgo.