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martes 1 de diciembre de 2009

Teorías etiológicas primarias: Aspectos psicosociales del trabajo

En todos los estudios en los que se ha analizado el “estrés laboral” se ha observado una clara asociación con los síntomas del SEE. La percepción por los trabajadores de las presiones en el trabajo, los conflictos laborales y otros factores estresantes no relacionados con el trabajo, como las exigencias conyugales o filiales, pueden conducir claramente a una sensación subjetiva de una irritación “más intensa” como una función de comportamiento de enfermedad. De hecho, a veces esas percepciones pueden deberse a unas medidas de supervisión deficientes. Por otra parte, se cree que la presencia de irritantes que dan lugar a irritación subjetiva origina “estrés laboral”.

lunes 30 de noviembre de 2009

Teorías etiológicas primarias: Bioaerosoles

Varios estudios han sugerido que los bioaerosoles pueden contribuir a las molestias en los centros de trabajo. Pueden actuar por varios mecanismos diferentes: emisiones irritantes; liberación de fragmentos, esporas o microorganismos viables que ocasionan alergia y secreción de toxinas complejas. Los datos existentes que respaldan esta teoría son aún menores. No obstante, es evidente que los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado pueden ser fuentes de microorganismos.
También se han identificado en materiales de construcción de edificios (como consecuencia de un proceso incorrecto), como resultado de entradas de agua no deseadas y en el polvo de las oficinas. Otra posible fuente de exposición es la presencia de sensibilizantes en el entorno de las oficinas, como ácaros del polvo o caspa de gato traídos del domicilio en la ropa. En la medida en que los agentes biológicos contribuyan a este problema, la gestión de la suciedad y las aguas se convierte en una estrategia fundamental de control.
Por otra parte, pueden encontrarse hongos toxigénicos en otros productos porosos presentes en los edificios, como las tejas, las espumas aislantes y las viguetas de madera. Especialmente en los entornos residenciales, se ha observado una relación entre la proliferación de estos hongos debido a un control incorrecto de la humedad y los síntomas de este trastorno.

domingo 29 de noviembre de 2009

Teorías etiológicas primarias: Disolventes orgánicos

Para la eliminación de los contaminantes presentes en los edificios se ha confiado siempre en estrategias generales de dilución, pero los diseñadores han asumido que las personas eran la principal fuente de sustancias contaminantes. Más recientemente, se ha reconocido la contribución de las emisiones de “materiales sólidos” (como las mesas de conglomerado, las moquetas y otros elementos del mobiliario), de productos húmedos (como pegamentos, pinturas de paredes, tóner de máquinas de oficina) y de productos personales (perfumes) a una mezcla compleja de contaminantes individuales a niveles muy reducidos (resumido en Hodgson, Levin y Wolkoff 1994).
Diversos estudios sugieren que la presencia de compuestos orgánicos volátiles reactivos, como aldehídos e hidrocarburos halogenados, se asocia a niveles crecientes de síntomas. Las oficinas con mayores índices de quejas han sufrido una “pérdida” de COV entre el aire que entra y el que sale mayor que las oficinas con menos quejas. En un estudio prospectivo realizado en colegios, se relacionó el desarrollo de síntomas con COV de cadena corta. En otra encuesta, se asociaron con niveles de síntomas más altos las muestras personales más elevadas de COV utilizando un medidor selectivo de muestras que “sobrerreacciona” a los COV reactivos, como los aldehídos y los hidrocarburos halogenados. En dicho estudio, las mujeres tenían mayores niveles de COV en su zona de respiración, lo que sugiere otra posible explicación del mayor índice de quejas entre las mujeres. Los COV podrían adsorberse a los recovecos, como las superficies lanosas, y pasar nuevamente a la atmósfera
a partir de esas fuentes secundarias. También respalda esta hipótesis la interacción del ozono con COV relativamente no irritantes para formar aldehídos.
La existencia de múltiples fuentes potenciales, la concordancia entre los efectos en la salud de los COV y los síntomas del SEE y los conocidos problemas relacionados con los sistemas de ventilación convierten a los compuestos orgánicos volátiles en agentes etiológicos atractivos. Otras soluciones, aparte de las mejoras en el diseño y el funcionamiento de los sistemas de ventilación, son la elección de contaminantes de emisiones redu- cidas, una limpieza más profunda y la prevención de la “química de interiores”.

sábado 28 de noviembre de 2009

Factores no profesionales en las enfermedades profesionales de la piel: Situaciones cutáneas previas Y Acné.

Varias enfermedades no profesionales que afectan a la piel pueden empeorar por diversos factores de exposición laboral.

Acné. El acné del adolescente suele empeorar por la exposición a maquinaria, a aceites y al alquitrán. En estas personas, los aceites insolubles, diversas fracciones del alquitrán, la grasas y los agentes químicos productores de cloracné son claros factores de riesgo.

Eccemas crónicos. La detección de la causa de un eccema crónico que afecta a las manos y a veces, a otras localizaciones distantes, puede ser difícil. La dermatitis alérgica, el ponfólix, el eccema atópico, la psoriasis pustulosa y las infecciones fúngicas son algunos ejemplos. Cualquiera que sea la situación, la erup- ción puede empeorar a causa de una gran cantidad de agentes químicos irritantes como plásticos, disolventes, líquidos para corte y limpiadores industriales, así como por la humedad prolongada. Los trabajadores obligados a continuar en el mismo puesto sufrirán muchas molestias y es probable que disminuya su eficiencia.

viernes 27 de noviembre de 2009

Factores no profesionales en las enfermedades profesionales de la piel

Si se tienen en cuenta las numerosas causas directas de enfermedades cutáneas profesionales mencionadas anteriormente, se comprende fácilmente que, en la práctica, en cualquier tipo de trabajo existen peligros evidentes y, con frecuencia, ocultos. Debe prestarse atención también a los factores predisponentes o indi- rectos. La predisposición puede heredarse y relacionarse con el color y el tipo de piel o puede representar un defecto cutáneo adquirido por otras exposiciones. Con independencia de la causa, algunos trabajadores toleran peor los materiales o las condiciones de trabajo en el ambiente laboral. En las grandes plantas indus- triales, los programas médicos y de higiene pueden ofrecer la oportunidad de colocar a estos empleados en situaciones laborales que no alteren más su salud. En las industrias pequeñas, sin embargo, a veces no se presta una atención médica adecuada a los factores causales indirectos o predisponentes.