Salud y Seguridad Industrial

lunes, 28 de julio de 2014

Perspectivas futuras de desarrollo de los servicios de salud en el trabajo (V)

mejorar la capacidad de prevenir y controlar trastornos muscu- loesqueléticos, lesiones de tensión acumulativa y estrés profesional;
• aumentar la atención prestada a las necesidades de los trabaja- dores de mayor edad y mejorar los métodos aplicados para su adaptación al trabajo y para el mantenimiento de su capacidad de trabajo;

domingo, 27 de julio de 2014

Perspectivas futuras de desarrollo de los servicios de salud en el trabajo (IV)

acelerar y mejorar la evaluación de los peligros potenciales introducidos por las nuevas tecnologías, materiales y sustancias;
• reforzar las estrategias y metodologías aplicables para tratar con los aspectos psicosociales del trabajo, con especial atención al control de los peligros y la prevención de sus efectos adversos;

sábado, 26 de julio de 2014

Perspectivas futuras de desarrollo de los servicios de salud en el trabajo (III)

• mejorar la integración de los servicios de salud en el trabajo con los demás servicios de al empresa;
• desarrollar sistemas mejorados de prestación de servicios de salud en el trabajo a las pequeñas empresas, los trabajadores agrícolas y los autónomos;

viernes, 25 de julio de 2014

Perspectivas futuras de desarrollo de los servicios de salud en el trabajo (II)

• desarrollo universal de la salud en el trabajo para todos con el fin de igualar las condiciones de trabajo y salud en todas las partes del mundo;
• desarrollar mejores métodos de predicción para evaluar anticipadamente los riesgos sanitarios de las exposiciones y proporcionar criterios de salud y seguridad a los ingenieros, diseñadores y planificadores industriales;

jueves, 24 de julio de 2014

Posibles barreras a los programas de las pequeñas empresas - “Carecemos de los conocimientos prácticos para diseñar un programa.”

• Aunque ello sea cierto en la mayoría de los directivos de pequeñas empresas, no constituye, necesariamente, un obstá- culo. Muchos de los organismos de salud de la Administración
y de voluntariado facilitan, de forma gratuita o a bajo coste, los medios necesarios con instrucciones detalladas y materiales de muestra (véase la Figura 15.6) para la presentación de un programa de promoción de la salud. Además, muchos ofrecen asesoramiento especializado y servicios de consultoría. Por último, en la mayoría de las comunidades más grandes y en numerosas universidades existen consultores cualificados, con los que pueden negociarse contratos a corto plazo a cambio de unos honorarios relativamente modestos, que cubren la ayuda sobre el terreno para la adaptación de un programa concreto de promoción de la salud a las necesidades y circunstancias de una pequeña empresa, y la orientación sobre su ejecución.

miércoles, 23 de julio de 2014

Posibles barreras a los programas de las pequeñas empresas -“Aún no se ha demostrado que los programas den resultado.”

• Las pequeñas empresas no tienen, sencillamente, ni el tiempo ni los recursos para realizar análisis formales de la relación coste/beneficio de sus programas de promoción de la salud. Se ven obligadas a confiar en experiencias esporádicas (que, a menudo, pueden resultar engañosas) o en la inferencia a partir de investigaciones realizadas en grandes empresas. “Lo que intentamos hacer es aprender de las empresas más grandes”, señala Shawn Connors, Presidente de The International Health Awareness Center, y añade: “Extrapolamos su informa- ción. Cuando ponen de manifiesto que están ahorrando dinero, consideramos que lo mismo nos va a suceder a noso- tros”. Aunque muchas de las investigaciones publicadas que pretenden confirmar la eficacia de la promoción de la salud no estén exentas de fallos, Pelletier ha encontrado pruebas sufi- cientes en los estudios realizados, que corroboran las impre- siones sobre su valor (Pelletier 1991 y 1993).

Posibles barreras a los programas de las pequeñas empresas - “Es demasiado complicado.”

Otra idea errónea es que los programas de promoción de la salud son demasiado compli- cados para adaptarse a la estructura típica de la pequeña empresa. Sin embargo, las pequeñas empresas pueden comenzar con medidas modestas y ampliarlas gradualmente a medida que vayan detectándose nuevas necesidades. Una ilus- tración de lo anterior es Sani-Dairy, una pequeña empresa de Johnstown, Pensilvania, que comenzó con una publicación mensual de promoción de la salud, dirigida a los trabajadores y
a sus familias y elaborada por cuatro trabajadores como una actividad “extracurricular”, suplementaria a sus cometidos habituales. Posteriormente, comenzaron a organizar a lo largo del año diferentes acontecimientos de promoción de la salud. A diferencia de muchas pequeñas empresas de sus dimen- siones, Sani-Dairy hace hincapié en la prevención de enferme- dades dentro de su programa médico.
Las pequeñas empresas también pueden reducir la comple- jidad de los programas de promoción de la salud ofreciendo los servicios con una frecuencia menor que las empresas de mayores dimensiones. Los boletines informativos y el material de educación sanitaria pueden ser distribuidos trimestral- mente, en lugar de mensualmente; puede celebrarse un número inferior de seminarios sobre salud en estaciones del año adecuadas o en el marco de campañas nacionales de carácter anual, como Heart Month, Great American Smoke Out o Cancer Prevention Week, en Estados Unidos.