miércoles, 12 de septiembre de 2007

Tratamiento agudo del trabajador psicótico

Típicamente, el papel fundamental de las personas que deben responder al trabajador psicótico agudo en el lugar de trabajo consiste en facilitar el traslado seguro de ese trabajador a un servicio de urgenciasoa un centro de tratamiento psiquiátrico. El proceso puede ser mucho más fácil si la organización dispone de un programa activo de ayuda a sus empleados y de un plan de respuesta ante las crisis. En condiciones ideales, la organización formará previamente a determinados empleados para que sepan reaccionar ante las crisis y dispondrá de un plan para la coordinación con los recursos de urgencia locales.
Los enfoques terapéuticos del trabajador psicótico dependen del tipo específico de problema subyacente. En general, todos los trastornos psicóticos deben ser objeto de evaluación por un profesional sanitario. A menudo es imprescindible una hospitalización inmediata para garantizar la seguridad del trabajador y de sus compañeros de trabajo. Posteriormente, podrá realizarse una valoración meticulosa para establecer el diagnóstico y desarrollar el plan terapéutico. El objetivo fundamental es el tratamiento de la causa o causas subyacentes. No obstante, incluso antes de llevar a cabo esa valoración global e iniciar el plan terapéutico, es posible que el médico que responde a la urgencia deba aplicar en primer lugar medidas sintomáticas. Siempre es deseable crear un entorno estructurado, de bajo nivel de estrés. Para calmar al paciente pueden utilizarse neurolépticos, y las benzodiacepinas ayudan a reducir la ansiedad aguda.
Una vez resuelta la crisis aguda, la evaluación global puede comprender la recogida de una anamnesis detallada, la realización de tests psicológicos, una valoración del riesgo para esta- blecer el peligro para el propio paciente o para los demás y un control riguroso de la respuesta al tratamiento (incluyendo no sólo la respuesta a la medicación, sino también a las intervenciones psicoterapéuticas). Uno de los problemas más difíciles que plantean los enfermos con intomatología psicótica es la observancia del tratamiento. Con frecuencia, estas personas no creen tener dificultades graves o, incluso aunque reconozcan su problema, deciden por su cuenta la interrupción prematura del tratamiento. En estos casos, los familiares, colegas, médicos responsables, personal de salud en el trabajo y empresas se ven abocados a situaciones desagradables o difíciles. En ocasiones, por la propia seguridad del trabajador y también del lugar de trabajo, es necesario hacer de la observancia del tratamiento una condición indispensable para reanudar el trabajo.

martes, 11 de septiembre de 2007

Calor y frío (IV)

Existen pocos o ningún dato epidemiológico que respalde la hipótesis de que el riesgo de enfermedad cardiovascular es mayor en las poblaciones con una exposición profesional prolongada a temperaturas elevadas (Dukes Dobos 1981). Se realizaron dos estudios recientes de corte horizontal en trabajadores del metal del Brasil (Kloetzel y cols. 1973) y de una fábrica de vidrio de Canadá (Wojtczak Jaroszowa y Jarosz 1986). En ambos se determinó una prevalencia significativamente alta de hipertensión entre los sujetos sometidos a temperaturas altas, que aumentó con la duración del trabajo en ambiente caluroso. Se excluyó la influencia previsible de la edad y la nutrición. Lebedeva, Alimova y Efendiev (1991) estudiaron la mortalidad en los trabajadores de una compañía metalúrgica y hallaron un riesgo de mortalidad elevado entre las personas expuestas a un nivel de calor superior al indicado por los límites legales. Los resultados fueron estadísticamente significativos en relación con enferme- dades hemáticas, hipertensión, cardiopatía isquémica y enfermedades del tracto respiratorio. Karnaukh y cols. (1990) describieron un aumento de la incidencia de cardiopatía isqué- mica, hipertensión y hemorroides en los trabajadores de fundi- ciones metalúrgicas. Se desconoce el diseño de este estudio. Wild y cols. (1995) evaluaron los índices de mortalidad entre 1977 y 1987 en un estudio de cohorte realizado con mineros de la potasa franceses. La mortalidad por cardiopatía isquémica fue superior en los mineros que trabajaban bajo tierra que en los que ejercían su actividad al aire libre (riesgo relativo  1,6). Entre las personas que abandonaron la empresa por motivos de salud, la mortalidad por cardiopatía isquémica fue cinco veces superior en el grupo expuesto en comparación con los trabaja- dores al aire libre. En un estudio de cohorte de mortalidad reali- zado en Estados Unidos se determinó una mortalidad cardiovascular un 10 % inferior en los trabajadores expuestos al calor en comparación con el grupo de control no expuesto. En cualquier caso, entre los trabajadores expuestos al calor durante menos de seis meses, la mortalidad cardiovascular fue relativamente alta (Redmon, Gustin y Kamon 1975, Redmond y cols.
1979). Moulin y cols. (1993) mencionaron resultados comparables en un estudio de cohorte de trabajadores franceses del acero. Estos resultados se atribuyeron a un posible efecto del trabajador sano entre los trabajadores expuestos al calor.
No se conocen estudios epidemiológicos realizados con trabajadores expuestos al frío (p. ej. en frigoríficos, mataderos o pesquerías). Hay que señalar que el estrés por frío no sólo depende de la temperatura. Los efectos descritos en las publicaciones parecen depender de una combinación de factores como actividad muscular, ropa, humedad y, posiblemente, viviendas en malas condiciones. En los lugares de trabajo fríos debe prestarse especial atención a la ropa y evitarse las humedades (Kristensen 1994).

lunes, 10 de septiembre de 2007

Medidas preventivas de la Ulcera Peptica

Desde la perspectiva de la medicina del trabajo, la prevención de la úlcera péptica —considerada como un trastorno psicosomático con connotaciones profesionales— debe basarse sobre todo en el alivio, siempre que sea posible, del exceso de estrés y de la tensión nerviosa debidos directa o indirectamente a factores de tipo laboral. Dentro del amplio marco de este principio general hay lugar para muchas medidas como, por ejemplo, actuar en el plano colectivo para reducir las jornadas de trabajo, introducir o mejorar las instalaciones destinadas al descanso, mejorar las condiciones económicas y la seguridad social y (en colaboración con las autoridades locales) mejorar las condiciones de transporte
y facilitar un alojamiento adecuado a una distancia razonable del lugar de trabajo, por no hablar de las acciones directamente dirigidas a erradicar determinadas situaciones generadoras de estrés en el medio ambiente de trabajo.
A nivel personal, el éxito de la prevención depende en igual medida de un asesoramiento médico apropiado y de la cooperación inteligente del trabajador, que debe disponer de la oportu- nidad para solicitar consejo sobre sus problemas laborales y de otro tipo.
La probabilidad del individuo de sufrir una úlcera péptica aumenta cuando se asocian distintos factores profesionales y características personales. Si fuera posible identificar y comprender tales factores y, sobre todo, si pudiera demostrarse definitivamente la razón de la aparente correlación entre determinadas profesiones y tasas elevadas de enfermedad ulcerosa, las probabilidades de prevenir su desarrollo y de tratar sus recaídas serían mucho mayores. También debe erradicarse una posible infección por Helicobacter. Mientras tanto, y como precaución general, es preciso tener presentes las implicaciones de los antecedentes de úlcera péptica en toda persona sometida a una exploración previa al ingreso en la empresa o periódica y no situar —ni dejar—a los trabajadores afectados en puestos o situaciones en los que se vean expuestos a grandes tensiones, sobre todo de carácter nervioso o psicológico.

domingo, 9 de septiembre de 2007

Los ner vios raquídeos


Las raíces ventral y dorsal son los lugares en los que los nervios periféricos entran y salen de la médula espinal en todo su reco- rrido. Las vértebras adyacentes tienen orificios para permitir que las fibras de las raíces que forman los nervios raquídeos salgan del conducto vertebral. Hay 31 pares de nervios raquídeos, que reciben su nombre según la región de la columna vertebral con la que están asociados: 8 cervicales, 12 torácicos, 5 lumbares, 5 sacros y 1 coccígeo. Una metámera es una región del cuerpo inervada por un nervio raquídeo (Figura 7.5).
Mediante una exploración meticulosa de las funciones motora y sensitiva de las metámeras, los neurólogos pueden deducir la localización de las lesiones.

sábado, 8 de septiembre de 2007

Calor y frío (III)

La exposición al frío aumenta la tensión arterial, la viscosidad sanguínea y la frecuencia cardíaca (Kunst, Looman y Macken- bach 1993; Tanaka, Konno y Hashimoto 1989; Kawahara y cols. 1989). En los estudios realizados por Stout y Grawford (1991) y Woodhouse y colaboradores (1993; 1994) se muestra que los niveles de fibrinógeno, del factor de coagulación VIIc y de los lípidos eran más elevados en las personas mayores durante el invierno.
En las personas expuestas a temperaturas elevadas se observó que la viscosidad sanguínea y el nivel de colesterol estaban aumentados (Clark y Edholm 1985; Gordon, Hyde y Trost 1988; Keatinge y cols. 1986). Según Woodhouse, Khaw y Plummer (1993a), hay una correlación inversa muy estrecha entre la tensión arterial y la temperatura.
Todavía no se sabe con certeza si la exposición prolongada al frío o al calor aumenta de forma duradera el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular, ni si la exposición al calor o al frío aumenta el riesgo de sufrir una manifestación aguda de enfermedad cardiovascular (p. ej., un ataque cardíaco, un ictus) en relación con la exposición real (el “efecto gatillo”). Kristensen (1989) concluye que la hipótesis del aumento del riesgo agudo de complicaciones de una enfermedad cardiovascular en personas sin enfermedades orgánicas de base está confirmado, mientras que la hipótesis de un efecto crónico del calor o del frío no puede confirmarse ni rechazarse.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Diagnóstico de la Ulcera Peptica

El diagnóstico de la úlcera péptica se basa en la obtención de una historia de dolor ulceroso característico, que se alivia con la ingesta de alimentos o álcalis, o de otras manifestaciones, como una hemorragia digestiva. La técnica diagnóstica más útil es un estudio radiológico concienzudo del aparato digestivo alto.
Los intentos de reunir datos sobre la prevalencia de este proceso se han visto seriamente dificultados por el hecho de que no se trata de una enfermedad notificable, porque muchos trabajadores con úlcera péptica omiten consultar a sus médicos acerca de sus síntomas y porque, cuando lo hacen, los criterios aplicados al diagnóstico no son uniformes. La detección de la úlcera péptica en la población activa no es, por tanto, fácil. De hecho, algunos investigadores excelentes han tenido que confiar en los datos procedentes de registros de autopsia, cuestionarios a médicos y estadísticas de las compañías de seguros.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Discos Intervertebrales

Los discos intervertebrales ocupan alrededor de la tercera parte de la columna. Dado que no sólo proporcionan flexibilidad a ésta, sino que también transmiten carga, su comportamiento mecánico posee una gran influencia sobre la mecánica de toda la columna. Una elevada proporción de casos de dolor lumbar guardan relación con el disco, ya sea directamente a través de una hernia de disco, o indirectamente porque los discos degenerados someten a una tensión excesiva a otras estructuras de la columna. En este artículo revisaremos la estructura y la composición del disco en relación con su función mecánica, y comentaremos los cambios que sufre en la enfermedad.