martes, 21 de abril de 2015

Fuente de la lesión o enfermedad (III)

La parte más difícil era la organización de los elementos que debían asignarse a las distintas divisiones y a los diferentes grupos dentro de una misma división. Para aumentar la difi- cultad, las categorías de códigos tenían que ser mutuamente excluyentes. Sin embargo, cualesquiera que fuesen las categorías que se establecieran, había muchos elementos que encajaban por lógica en dos o más divisiones. Por ejemplo, existía consenso general sobre la necesidad de prever categorías diferentes para los vehículos y para las máquinas. Sin embargo, los expertos no se ponían de acuerdo sobre la inclusión de algunos equipos, como las máquinas asfaltadoras o las carretillas elevadoras, entre las máquinas o los vehículos.
Otro tema que se debatió fue la manera de agrupar las máquinas dentro de la división de maquinaria. Las alternativas consistían en asociarlas con un determinado proceso o industria
(por ejemplo, maquinaría agrícola o equipos de jardinería), agruparlas por funciones (máquinas de imprenta, equipos de calefacción y refrigeración) o agruparlas según el tipo de objeto tratado (metales, madera). Incapaces de encontrar una única solución que sirviera para todo tipo de máquinas, la BLS decidió elaborar una lista que clasifica algunos tipos de maquinaria según el sector (maquinaria agrícola, máquinas de construcción
y explotación maderera), otros según su función general
(máquinas para la manipulación de materiales, equipos de ofimática) y otros según los materiales tratados (metales, madera). Cuando existe la posibilidad de solapamiento
(p. ej. una máquina de carpintería que se utilice en trabajos de construcción) el sistema indica la categoría a la que deba asignarse la máquina, para conseguir que los códigos sean mútuamente excluyentes.


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