viernes, 31 de mayo de 2013

A escala nacional

Es necesario promulgar una legislación general sobre salud y seguridad en el trabajo, respaldada por la voluntad de aplicarla y velar por su cumplimiento. Esta medida debe contar con el apoyo de una promoción de la salud positiva y generalizada.

jueves, 30 de mayo de 2013

A escala inter nacional

Un elemento problemático de la economía mundial son los aspectos negativos asociados a la transferencia de tecnología, y de los correspondientes procesos peligrosos, desde los países desarro- llados a los países en desarrollo. Otro problema reside en el
“dumping social”: con el fin de competir en el mercado mundial, se reducen los salarios, se hace caso omiso de las normas de seguridad, se amplían las jornadas de trabajo, se rebaja la edad mínima de acceso al empleo y se instituye una forma moderna de esclavitud. Es urgente que la OIT y la OMS desarrollen nuevos instrumentos (convenios y recomendaciones) que prohíban esas prácticas.

miércoles, 29 de mayo de 2013

¿Cuáles son las soluciones? (II)

A pesar de la formulación de estos principios, los avances logrados son escasos, debido, casi con toda certeza, a la baja prioridad concedida a los pequeños lugares de trabajo y al personal que desarrolla su actividad en ellos en la planificación de los servicios de salud de la mayoría de los países. Las razones de esta situación son las siguientes:
• estos trabajadores no influyen en la formulación de políticas;
• es difícil atender las necesidades de salud por factores ya mencionados como el aislamiento, los niveles educativos y el tradicionalismo inherente;
• carencia de un sistema de asistencia sanitaria primaria eficaz;

Para la solución de este problema se plantean enfoques a escala internacional, nacional y local.

martes, 28 de mayo de 2013

Colaboración externa (II)

Las autoridades competentes en materia de salud y seguridad y de inspección laboral son colaboradores clave de los servicios de salud en el trabajo. Además de facilitar las inspecciones formales, unas buenas relaciones pueden prestar apoyo a las actividades internas de salud y seguridad y ofrecer oportunidades de participar en la elaboración de las reglamentaciones y sus métodos de aplicación.
La participación en asociaciones profesionales y actividades de institutos de educación y formación y de universidades es útil para proporcionar educación continuada al personal profesional. En teoría, el tiempo y los gastos deben correr de cuenta de la empresa. Además, los contactos colegiales con profesionales de la salud en el trabajo de otras empresas puede propor- cionar conocimientos e información estratégica y dar lugar a colaboraciones estables para la recopilación de datos y la investigación.
Los tipos de colaboración descritos deben emprenderse desde el inicio de las actividades del servicio de salud en el trabajo, y continuar y ampliarse convenientemente. No sólo pueden faci- litar el logro de los objetivos del servicio, sino también contribuir
a la buena marcha de las actividades de relaciones públicas y comunitarias de la empresa.

lunes, 27 de mayo de 2013

Colaboración externa (I)

Los servicios de salud en el trabajo deben establecer estrechas relaciones con instituciones y servicios externos. Ocupan un lugar primordial las relaciones con el sistema sanitario público del país en su conjunto y con las instituciones e instalaciones de las comunidades locales. Las relaciones comienzan en el nivel de los servicios de asistencia primaria y se amplían al nivel de los servicios hospitalarios especializados, algunos de los cuales pueden prestar también servicios de salud en el trabajo. Estas relaciones son importantes cuando se necesita remitir a un trabajador a servicios sanitarios especializados para una adecuada evaluación y tratamiento de lesiones y enfermedades profesionales, y también ofrece la oportunidad de atenuar los posibles efectos adversos de problemas sanitarios no profesionales sobre la asis- tencia y el rendimiento en el trabajo. La colaboración con los servicios de salud pública y medioambiental es asimismo impor- tante. Invitar a los médicos generales y a otros profesionales de la salud a visitar el servicio de salud en el trabajo y familiarizarse con las exigencias impuestas a sus pacientes por sus tareas o por los peligros a que están expuestos no sólo ayuda a establecer rela- ciones amistosas, sino que ofrece también una oportunidad de sensibilizarles frente a las cuestiones específicas de salud en el trabajo a las que normalmente no prestarían atención en su trata- miento a los trabajadores en el marco de los servicios de asis- tencia sanitaria general.
Los institutos de rehabilitación suelen ser colaboradores importantes, especialmente en el caso de trabajadores con discapacidades crónicas que requieran esfuerzos especiales de intensificación y mantenimiento de su capacidad de trabajo. Esta colaboración es especialmente importante para la recomendación de modificaciones temporales del trabajo que aceleren y faciliten la reincorporación de las personas en fase de recuperación de lesiones o enfermedades graves con etiología tanto profesional como no profesional.
Las organizaciones de asistencia de urgencia y primeros auxilios, tales como los servicios de ambulancias, las consultas de urgencia y externas del hospital, los centros toxicológicos, los servicios de policía y bomberos y las organizaciones cívicas de asistencia pueden permitir el tratamiento rápido de lesiones y enfermedades agudas y ayudar a planificar y ejecutar las reac- ciones ante las urgencias. Los contactos adecuados con la seguridad social y las instituciones de seguros sanitarios pueden facilitar la administración de prestaciones y el funcionamiento del sistema de remuneración de los trabajadores.

domingo, 26 de mayo de 2013

Colaboración interna (III)

Los instrumentos de la OIT recomiendan la colaboración entre la empresa y los trabajadores en materia de salud y segu- ridad en el trabajo (OIT 1981a, 1981b, 1985a, 1985b). Esta colaboración se realiza en el seno del comité de salud y segu- ridad de la empresa, que consta de representantes de ambas partes y constituye un foro para el análisis de cuestiones relativas
a esta materia. La creación de este comité puede venir impuesta por la legislación nacional o por los convenios colectivos en empresas de 50 o más trabajadores. En empresas más pequeñas, sus funciones se realizan mediante reuniones menos formales entre delegados de seguridad de los trabajadores y la empresa.
El comité tiene una amplia gama de funciones (OIT 1981b), entre las que se incluyen:
• participar en las decisiones relativas a la creación, organiza- ción, dotación de personal y funcionamiento del servicio de salud en el trabajo;
• participar en la elaboración del programa de salud y seguridad en el trabajo de la empresa;
• prestar apoyo al servicio de salud en el trabajo en la realización de sus funciones;
• participar en la evaluación de las actividades del servicio de salud en el trabajo y en la elaboración de los informes que remite a los organismos financiadores, a la dirección de la empresa y a las autoridades públicas;
• facilitar la transmisión de información sobre el tema entre los distintos servicios de la empresa;
• ofrecer un foro de debate y decisión sobre acciones de colabo- ración en la materia;
• evaluar el estado global de la salud y seguridad en el trabajo en la empresa.
El principio de la participación de los trabajadores en las deci- siones relativas a su propia salud y seguridad, a los cambios en los puestos de trabajo y en el medio ambiente de trabajo y a las actividades de salud y seguridad queda recalcado en recientes directrices sobre la práctica de la salud en el trabajo. También es necesario que los trabajadores tengan acceso a la información sobre las actividades de la empresa en este campo y sobre cual- quier peligro potencial para la salud en el lugar de trabajo. Del mismo modo, las legislaciones de varios países han reforzado el principio del “derecho a saber” y el de transparencia.

sábado, 25 de mayo de 2013

Colaboración interna (II)

Si se requiere un programa especial a escala de fábrica para las actividades de salud en el trabajo, es crucial la colaboración para la preparación del mismo y la elaboración del informe de actividades.
Los servicios de salud en el trabajo tienen como fin proteger y promover la salud de los trabajadores mediante la evitación de las lesiones del trabajo y las enfermedades profesionales. Muchas funciones de los servicios de salud en el trabajo no pueden ser realizadas sin la colaboración de los trabajadores. Según los instrumentos de la OIT, los trabajadores y sus organizaciones deben colaborar con los servicios de salud en el trabajo y apoyarlos en la ejecución de sus tareas (OIT, 1981a, 1981b,
1985a, 1985b). Esta colaboración se concreta especialmente en:

• informar al servicio de salud en el trabajo de cualquier factor del trabajo o el medio ambiente de trabajo del que se sepa que tiene o se sospeche que puede tener efectos adversos sobre su salud;
• ayudar al personal de salud en el trabajo a realizar sus tareas en el lugar de trabajo;
• participar en los reconocimientos médicos, encuestas y demás actividades realizadas por el servicio de salud en el trabajo;
• observar las normas y reglamentos de salud y seguridad;
• disponer de equipos de seguridad y dispositivos personales de protección, así como materiales de primeros auxilios y equipos de emergencia y aprender a utilizarlos adecuadamente;
• participar en los ejercicios de educación sanitaria y formación de seguridad en el lugar de trabajo;
• informar sobre la eficacia de las medidas de salud y seguridad adoptadas,
• participar en la organización, planificación, ejecución y evaluación de las actividades de los servicios de salud en el trabajo.