miércoles, 21 de febrero de 2007

Sustancias químicas, grupos de sustancias químicas o mezclas (I)

Tabla 2.6 • Sustancias químicas, grupos de sustancias químicas o mezclas a las que la exposición es fundamentalmente profesional (excluidos pesticidas y fármacos): Grupo 2A: probablemente cancerígenos para los seres humanos












































































































Exposicion

Organos diana humanos sospechados

Sector/aplicación principal

Acrilonitrilo [107-13-1]

Pulmón, próstata, linfoma

Plásticos, caucho, textiles, monómero

Tintes bencidímicos

-

Papel, cuero, tintes
textiles

1,3-butadieno [106-99-0]

Leucemia, linfoma

Plásticos, caucho, monómero

p-cloro- o-toluidina [95-69-2] y sus sales ácidas fuertes

Vejiga

Fabricación de tintes pigmentos, textiles

Creosotas [8001-58-9]

Piel

Conservación de maderas

Dietilsulfato [64-67-5]

Intermediario químico

Cloruro de dimetilcarbamilo [79-44-7]

Intermediario químico

Dimetilsulfato [77-78-1]

Intermediario químico

Epiclorohidrina [106-89-8]

Monómero de plásticos/
resinas

Dibromuro de etileno [106-93-4]

Intermediario químico, fumigante, combustibles

Formaldehído [50-0-0]

Nasofaringe

Plásticos, textiles,
producto de Laboratorio

4,4´-metilo- bis- 2-cloroanilina (MOCA) [101-14-4]

Vejiga

Fabricación de caucho

Bifenilos policlorados [1336-36-3]

Hígado, vías biliares, leucemia, linfoma

Componentes eléctricos

Sílice [14808-60-7], cristalina

Pulmón

Tallado de piedras, minería,
vidrio, papel

Oxido de estireno [96-09-3]

Plásticos, intermediario químico

Tetracloroetileno [127-18-4]

Esófago, linfoma

Disolvente, limpieza en seco

Tricloroetileno [79-01-6]

Hígado, linfoma

Disolvente, limpieza en seco, metales

Tris(2,3-dibromopropil fosfato [126-72-7]


Plásticos, textiles,
retardador de la combustión

Bromuro de vinilo [593-60-2]

Plásticos, textiles, monómero

Fluoruro de vinilo [75-02-5]

Intermediario químico


1Evaluado en las monografías de la IARC, volúmenes 1-63 (1972-1995) (excluidos pesticidas y
fármacos).

2 El número entre paréntesis es el nº de registro CAS.

Sustancias químicas, grupos de sustancias químicas o mezclas a las que la exposición es fundamentalmente profesional

Tabla 2.5 Sustancias químicas, grupos de sustancias químicas o mezclas a las que la exposición es fundamentalmente profesional (excluidos los pesticidas y los fármacos): Grupo 1: cancerígenos para los seres humanos1.

Exposición

Organos diana

humanos

Sector/aplicación

4-aminobifenilo [92-67-1]

Vejiga

Fabricación de caucho

Arsénico [7440-38-2] y sus derivados3

Pulmón, piel

Vidrio, metales, pesticidas

Amianto [1332-21-4]

Pulmón, pleura, peritoneo

Aislamiento, material para filtros, textiles

Benceno [71-43-2]

Leucemia

Disolvente, combustible

Bencidina [92-87-5]

Vegija

Fabricación de tintes/ pigmento, producto de laboratorio

Berilio [7440-41-7]

y sus compuestos

Pulmón

Industria aerospacial/

metales

Bis(clorometil)éter

[542-88-11]

Pulmón

Producto intermedio/

subproducto químico

Clorometil metil

éter [107-30-2]

(grado técnico)

Pulmón

Producto intermedio/

subproducto químico

Cadmio [7440-43-9]

y sus compuestos

Pulmón

Fabricación de tintes/

pigmentos

Compuestos de

Cromo [VI]

Cavidad nasal, pulmón

Chapado de metales,

fabricación/de

tintes/pigmentos

Brea de alquitranes de

hulla [65996-93-2]

Piel, pulmón, vejiga

Material de construcción,

electrodos

Alquitranes de hulla

[8007-45-2]

Piel, pulmón

Combustible

Oxido de etileno

[75-21-8]

Leucemia

Intermediario químico,

esterilizante

Aceites minerales,

sin procesar y

ligeramente procesados

Piel

Lubricantes

Gas mostaza (mostaza

sulfúrica) [505-60-2]

Faringe, pulmón

Gas de guerra

2-naftilamina

[91-59-8]

Vejiga

Fabricación de

tintes/pigmentos

Compuestos de níquel

Cavidad nasal, pulmón

Metalurgia, aleaciones,

catalizador

Aceites de esquisto

[68308-34-9]

Piel

Lubricantes, combustibles

Hollines

Piel, pulmón

Pigmentos

Talco con fibras

amiantiformes

Pulmón

Papel, pinturas

Cloruro de vinilo

[75-01-4]

Hígado, pulmón,

vasos sanguíneos

Plásticos, monómero

Polvo de madera

Cavidad nasal

Industria maderera

domingo, 18 de febrero de 2007

Cancerígenos industriales conocidos y sospechados

En la actualidad existen 22 sustancias químicas, grupos de sustancias químicas o mezclas a las que la exposición es principalmente profesional (excluidos los pesticidas y los fármacos), que son cancerígenos establecidos para el ser humano (Tabla 2.5). Mientras que algunos agentes, como el amianto, el benceno y los metales pesados, se utilizan en la actualidad ampliamente en muchos países, otros tienen principalmente un interés histórico (p. ej., el gas mostaza y la 2-naftilamina). Otros 20 productos se clasifican como probablemente cancerígenos para el ser humano (grupo 2A); se enumeran en la Tabla 2.6 e incluyen exposiciones muy habituales en la actualidad en muchos países, como la sílice cristalina, el formaldehído y el 1,3-butadieno. Un gran número de sustancias se clasifican como posibles cancerígenos para el ser humano (grupo 2B, Tabla 2.7); por ejemplo, el acetaldehído, el diclorometano o los compuestos de plomo inorgánicos. Las pruebas de dibromuro de etileno, se clasifican como probables cancerígenos para el ser humano, mientras que un total de otros 20 compuestos, incluidos el DDT, la atrazina y los clorofenoles, se
clasifican como posibles cancerígenos.

Varios fármacos son cancerígenos para el ser humano (Tabla 2.9): se trata sobre todo de agentes alquilantes y hormonas; otros 12 fármacos, como el cloranfenicol, el cisplatino y la fenacetina, que se clasifican como probables cancerígenos para el ser humano (grupo 2A). La exposición profesional a estos cancerígenos conocidos o supuestos, utilizados principalmente en quimioterapia, puede tener lugar en farmacias y durante su administración por el personal de enfermería.

En la Tabla 2.10 se relacionan varios agentes ambientales que son causantes demostrados o supuestos de cáncer en el ser humano; aunque la exposición a ellos no tiene carácter primordialmente profesional, existen grupos de personas expuestas a ellos a causa de su trabajo: son ejemplos los mineros del uranio expuestos a los productos de la degradación del radón, los trabajadores de hospitales expuestos al virus de la hepatitis B, los manipuladores de alimentos expuestos a las aflatoxinas de alimentos contaminados, los trabajadores al aire libre expuestos a la radiación UV o a los gases de escape de motores diesel y el personal o los camareros de los bares expuestos al humo del tabaco del ambiente.

2. CANCER
En el programa de monografías de la IARC se han abordado la mayor parte de las causas de cáncer conocidas o sospechadas; sin embargo, existen algunos grupos importantes de agentes que no han sido evaluados por la IARC, como la radiación ionizante y los campos eléctricos y magnéticos.

sábado, 17 de febrero de 2007

Grupos de clasificación del programa de monografías de la IARC.



Tabla 2.4 • Grupos de clasificación del programa de monografías de
la IARC.

Se describe el agente, mezcla o circunstancia de exposición según la
redacción de una de las siguientes categorías:
Grupo 1— El agente (mezcla) es cancerígeno para el ser humano. La circunstancia de la exposición supone exposiciones que son cancerígenas para el ser humano.
Grupo 2A— El agente (mezcla) es probablemente cancerígeno para el ser humano. La circunstancia de la exposición supone exposiciones que son probablemente cancerígenas para el ser humano.
Grupo 2B— El agente (mezcla) es posiblemente cancerígeno para el ser
humano. La circunstancia de la exposición supone exposiciones que son posiblemente cancerígenas para el ser humano.
Grupo 3— El agente (mezcla, circunstancia de la exposición) no puede clasificarse en cuanto a su carcinogenicidad para el ser humano.
Grupo 4— El agente (mezcla, circunstancia de la exposición) no es probablemente cancerígeno para el ser humano.

viernes, 16 de febrero de 2007

Evaluación de las pruebas de carcinogenicidad en el programa de monografías de la IARC.

Tabla 2.3 • Evaluación de las pruebas de carcinogenicidad en el programa de monografías de la IARC.


1. Se consideran las pruebas de la inducción de cáncer en seres humanos, que
desempeñan evidentemente un papel importante en la identificación de los
cancerígenos humanos. Tres tipos de estudios epidemiológicos contribuyen a la
valoración de la carcinogenicidad en los seres humanos: los estudios de cohorte,
los estudios de casos-controles y los estudios de correlación (o ecológicos).
También pueden revisarse informes de casos en seres humanos. Las pruebas
relevantes para la carcinogenicidad procedentes de estudios en seres humanos se
clasifican en una de las siguientes categorías:
• Prueba suficiente de
carcinogenicidad: Se ha establecido una relación causal entre la exposición al
agente, la mezcla o la circunstancia de la exposición y el cáncer en el ser
humano. Es decir, se ha observado una relación positiva entre la exposición y el
cáncer en estudios en los que se pudieron descartar con una confianza razonable
la casualidad, el sesgo y los elementos de confusión.
• Prueba limitada de
carcinogenicidad: Se ha observado una asociación positiva entre la exposición al
agente, la mezcla o la circunstancia de la exposición y el cáncer,
considerándose creíble una interpretación causal, sin que sea posible descartar
con una confianza razonable la casualidad, el sesgo o los elementos
de confusión.
• Prueba insuficiente de carcinogenicidad: Los estudios disponibles carecen de la calidad, coherencia o potencia estadística suficientes para llegar a una conclusión en relación con la presencia o ausencia de asociación causal, o no se dispone de datos sobre cáncer en seres humanos.
• Pruebas indicativas de ausencia de carcinogenicidad: Existen varios estudios
adecuados que abarcan la gama completa de niveles de exposición a los que se
sabe que se someten los seres humanos que coinciden entre sí en no mostrar una
asociación positiva entre la exposición al agente y el cáncer estudiado con
ninguno de los niveles de exposición observados.
2. Se revisan los estudios en los que se ha expuesto de forma crónica a animales de experimentación (principalmente roedores) a cancerígenos potenciales y se han investigado en ellos las pruebas de cáncer, y se clasifican las pruebas de carcinogenicidad en categorías similares a las utilizadas para los datos en seres humanos.
3. Se revisan los datos sobre los efectos biológicos en seres humanos y en animales de experimentación que tengan especial importancia. Pueden ser consideraciones
toxicológicas, cinéticas y metabólicas e indicios de fijación al ADN, de
persistencia de lesiones del ADN o de lesiones genéticas en seres humanos
expuestos. Se utilizan asimismo información toxicológica, como la relacionada
con la citotoxicidad y la regeneración, la unión a receptores y los efectos
hormonales e inmunológicos, y datos sobre la relación entre estructura y
actividad cuando se consideran relevantes para explicar el posible mecanismo de
la acción cancerígena del agente.
4. Se consideran todas las pruebas de forma conjunta, con el fin de realizar una evaluación global de la carcinogenicidad para el ser humano de un agente, mezcla o circunstancia de exposición (véase la Tabla 2.4). industrial en Dinamarca y los Países Bajos en 1976 y 1988,
respectivamente, pero sólo recientemente la Conferencia Americana de Higienistas
Industriales del Gobierno (ACGIH) lo ha considerado en Estados Unidos “supuesto
cancerígeno para el ser humano”.

CANCERIGENOS PROFESIONALES

Paolo Boffetta, Rodolfo Saracci, Manolis Kogevinas, Julian Wilbourn y Harri Vainio
El control de los cancerígenos industriales se basa en la revisión crítica de investigaciones científicas llevadas a cabo tanto en seres humanos como en sistemas experimentales. En la actualidad hay en curso varios programas en diferentes países con objeto de revisar y controlar las exposiciones profesionales potencialmente cancerígenas para el ser humano. Los criterios utilizados en ellos no son totalmente coincidentes, lo que origina en ocasiones diferencias en el control de los productos. Por ejemplo, la 4,4-metileno- bis-2-cloroanilina (MOCA) fue clasificada como cancerígeno.
La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) ha establecido, dentro de su programa de monografías, una serie de criterios para evaluar las pruebas de carcinogénesis de agentes específicos. De hecho, este programa de monografías de la IARC representa uno de los mayores esfuerzos de revisión sistemática y consistente de los datos sobre el cáncer, que goza de gran reputación entre la comunidad científica y ha servido de base para la información contenida en este artículo. Ejerce además un efecto importante sobre las actividades de control del cáncer profesional nacionales e internacionales.
En la Tabla 2.3 se explica el sistema de evaluación. En las monografías de la IARC se evalúan las sustancias, mezclas y circunstancias de exposición siempre que existan pruebas de exposición humana y haya datos sobre la carcinogenicidad (ya sea en seres humanos o en animales de experimentación) (véanse los grupos de clasificación de la IARC en la Tabla 2.4).

miércoles, 14 de febrero de 2007

Prevención del cáncer profesional

Swerdlow (1990) enunció una serie de opciones para prevenir la exposición a las causas profesionales de cáncer. La más interesante es la que consiste en evitar el uso de cancerígenos humanos reconocidos en el lugar de trabajo. Esta opción rara vez se ha considerado en los países industrializados, puesto que la mayor parte de los cancerígenos profesionales se han identificado por estudios epidemiológicos de poblaciones ya sometidas a exposición en el trabajo. Sin embargo, al menos en teoría, los países en vías de desarrollo podrían aprender de esta experiencia e impedir la introducción de los productos químicos y de los procesos de producción de peligrosidad demostrada.
La mejor opción siguiente es la eliminación de los cancerígenos una vez establecida o sospechada la carcinogenicidad. Como ejemplos pueden mencionarse el cierre de las plantas productoras de los cancerígenos vesicales 2-naftilamina y bencidina en el Reino Unido (Anon 1965), la finalización de la fabricación de gas en el Reino Unido mediante la carbonización de la hulla, el cierre de las fábricas de gas mostaza japonesas y británicas una vez finalizada la segunda Guerra Mundial (Swerdlow 1990) y la eliminación progresiva del uso del benceno
en la industria del calzado en Estambul (Aksoy 1985).
Sin embargo, en muchos casos la eliminación total de un cancerígeno (sin el cierre de la industria) no es posible (porque no se dispone de productos alternativos) o resulta política o económicamente inaceptable. Por tanto, habrá que reducir los niveles de exposición modificando los procesos de producción y mediante prácticas de higiene industrial. Por ejemplo, las exposiciones a cancerígenos reconocidos como el amianto, el níquel, el arsénico, el benceno, los pesticidas y las radiaciones ionizantes se han reducido progresivamente en los países industrializados durante los últimos años (Pearce y Matos 1994).
Un enfoque afín consiste en reducir o eliminar las actividades que implican las exposiciones más intensas. Por ejemplo, tras la aprobación en 1840 de una ley en Inglaterra y Gales que prohibía la entrada de deshollinadores en las chimeneas, disminuyó el número de casos de cáncer escrotal (Waldron 1983). La exposición puede también reducirse al mínimo mediante el uso de equipos de protección personal, como mascarillas y ropas protectoras, o imponiendo medidas de higiene industrial más estrictas.
Por lo general, una estrategia global eficaz para el control y la prevención de la exposición a cancerígenos profesionales exige la combinación de varios enfoques. Un ejemplo eficaz es el de un registro finlandés destinado a aumentar la conciencia respecto a los cancerígenos, evaluar la exposición en puestos de trabajo concretos y estimular las medidas de prevención (Kerva y Partanen 1981). Contiene información tanto sobre los lugares de trabajo como sobre los trabajadores expuestos, y se exige a todas las empresas que mantengan y actualicen sus archivos y que faciliten información al registro. Parece que el sistema ha conseguido, al menos parcialmente, reducir las exposiciones a cancerígenos en el lugar de trabajo (Ahlo, Kauppinen y Sundquist 1988).