lunes, 30 de junio de 2014

La mortalidad

La mortalidad, que se refiere a los fallecidos en lugar de a los nuevos casos diagnosticados de la enfermedad, refleja los factores que causan la enfermedad, así como los factores relacio- nados con la calidad de la asistencia médica, como la explora- ción selectiva, el acceso a la asistencia médica y la disponibilidad de tratamientos eficaces. En consecuencia, la generación de hipótesis y la investigación etiológica pueden facilitar más infor- mación y ser más fáciles de interpretar que los datos sobre la mortalidad. Sin embargo, los datos sobre la mortalidad suelen ser más fáciles de obtener que los datos sobre la incidencia cuando se trata de grandes poblaciones.
En general, se acepta que el término tasa de muerte significa la tasa de muerte por todas las causas, mientras que la tasa de morta- lidad es la tasa de muerte por una causa específica. Para una enfermedad determinada, la tasa de mortalidad de los casos (técnica- mente una proporción, no una tasa) es el número de personas que mueren como consecuencia de la enfermedad durante un período de tiempo determinado dividido por el número de personas con esa enfermedad. El complemento de la tasa de mortalidad de los casos es la tasa de supervivencia. La tasa de super- vivencia a cinco años es una referencia común para enferme- dades crónicas como el cáncer.
La aparición de una enfermedad puede variar entre distintos subgrupos de una población o dentro del mismo subgrupo a lo largo del tiempo. La medida de una enfermedad para una población completa, sin considerar ningún subgrupo, se deno- mina tasa bruta. Por ejemplo, la tasa de incidencia para todos los grupos de edad es una tasa bruta. Las tasas correspondientes a determinados grupos de edad son las tasas específicas por edades. Para comparar dos o más poblaciones con diferentes distribu- ciones de edad, deben calcularse las tasas ajustadas por edades (o tasas estandarizadas por edades) para cada población, multiplicando la tasa específica de cada grupo de edad por el porcentaje de ese grupo de edad en la población de referencia (p. ej., una de las poblaciones del estudio, la población de Estados Unidos en 1970) y, a continuación, sumando todos los grupos de edades para obtener una tasa global ajustada por edades. Las tasas pueden ajustarse de acuerdo con otros factores distintos a la edad, como raza, sexo o tabaquismo, si se conocen las tasas específicas por categorías.
El control y la evaluación de datos descriptivos pueden proporcionar claves sobre la etiología de la enfermedad, identi- ficar subgrupos de alto riesgo que deben ser objeto de programas de intervención o exploración selectiva, y facilitar datos sobre la eficacia de dichos programas. Las fuentes de información que más se utilizan para las actividades de vigi- lancia son los certificados de defunción, las historias médicas, los registros del cáncer, los registros de otras enfermedades (p. ej., registros de defectos congénitos, registros de enfermedades renales en fase terminal), los registros de exposiciones profesio- nales, los registros de seguros de enfermedad o discapacidad y los registros de indemnización de los trabajadores.

domingo, 29 de junio de 2014

Formación y desarrollo de los recursos humanos

Cuando los socios comerciales difieren en sus niveles de desa- rrollo económico, es probable que también sean dispares en cuanto a recursos humanos. Los países menos favorecidos deben afrontar la falta de higienistas industriales, ingenieros de segu- ridad, médicos y enfermeros del trabajo, educadores laborales cualificados y otros profesionales imprescindibles. Aun cuando dos países tengan niveles de desarrollo semejantes, pueden diferir en sus enfoques tecnológicos respecto de la salud y la seguridad en el trabajo. Los acuerdos de libre comercio brindan la oportu- nidad de conciliar esas disparidades. Mediante el establecimiento de estructuras paralelas, los profesionales de la salud y la segu- ridad en el trabajo de los países que comercian entre sí pueden reunirse, comparar sus prácticas y acordar la adopción de proce- dimientos comunes cuando proceda. Del mismo modo, si un país tiene pocos profesionales de determinada área en comparación con uno o varios de sus socios comerciales, todos ellos pueden cooperar en la oferta de formación reglada, cursillos y otros medios de desarrollar los recursos humanos. Estas iniciativas constituyen un elemento necesario para una armonización eficaz de la práctica de la salud en el trabajo.

sábado, 28 de junio de 2014

Información sobre los riesgos

La información sobre los riesgos engloba una amplia gama de prácticas: formación de los trabajadores, suministro de material escrito sobre riesgos y medidas de protección, etiquetado de los contenedores y acceso de los trabajadores a los historiales médicos y los registros de exposición. Estas prácticas se consi- deran elementos fundamentales de la eficacia de los programas de salud y seguridad en el trabajo. El libre comercio en particular
y el comercio internacional en general repercuten sobre la infor- mación, al menos, de dos formas.
En primer lugar, cuando se transportan sustancias químicas o procesos peligrosos atravesando fronteras internacionales, los trabajadores del país receptor pueden encontrarse en una situa- ción de riesgo. Es posible que dicho país carezca de la capacidad necesaria para informar adecuadamente de los riesgos exis- tentes. Como parte del proceso de importación y exportación, es necesario que se faciliten documentos informativos, material pedagógico y etiquetas de advertencia redactados en la lengua del país receptor y que los trabajadores expuestos puedan comprender con facilidad.
En segundo lugar, la disparidad de los requisitos en materia de información sobre los riesgos supone un inconveniente para las empresas que operan en más de un país. Las medidas de armonización, como la adopción de un formato único para los documentos de información sobre productos químicos, contri- buyen a resolver este problema y pueden fomentarse en el contexto del libre comercio.


viernes, 27 de junio de 2014

Prácticas de aplicación de las normas

Las mismas reflexiones se plantean en lo tocante a la aplicación de las disposiciones recogidas en los documentos oficiales. Aunque dos socios comerciales dispongan de normas sobre salud y seguridad en el trabajo semejantes, uno de ellos puede apli- carlas con menos rigor que el otro, reduciendo así los costes de producción y mejorando sus ventajas competitivas. Entre las solu- ciones a este problema figura la puesta en marcha de un proceso de resolución de conflictos que permita a los países recurrir cuando se les impute una presunta práctica de comercio desleal, y la adopción de medidas de colaboración para armonizar las prác- ticas de aplicación.

jueves, 26 de junio de 2014

Normas de salud y seguridad en el trabajo

Los Estados miembros de un acuerdo de libre comercio pueden presentar diferencias en lo que se refiere a las normas sobre salud y seguridad en el trabajo. Esto significa que en los países que aplican normas menos exigentes su repercusión en los costes de producción son inferiores, lo que supone una ventaja comercial importante. Un resultado probable de esas diferencias es que se ejerzan presiones políticas para que se moderen las normas en los países más protectores y para que no se amplíen en los que garantizan una protección menor, con el fin de conservar las ventajas comerciales. Los defensores de la salud y la seguridad en el trabajo señalan esta reacción como una de las principales consecuencias negativas del libre comercio.
Otro de los resultados probables es igualmente preocupante. Un país puede optar por bloquear la importación de ciertos materiales o equipos peligrosos, con objeto de mejorar en materia de salud en el trabajo. Sus socios comerciales pueden acusarle de llevar a cabo prácticas desleales al considerar este tipo de política una barrera comercial encubierta. En 1989, en virtud del Acuerdo de Libre comercio entre Estados Unidos y Canadá, este país acusó a aquél de comercio desleal, cuando Estados Unidos decidió suprimir las importaciones de amianto. Estos conflictos pueden socavar las normas de salud y seguridad de un país cuyas exigencias legislativas son mayores.
Por otra parte, el libre comercio también puede ofrecer la posibilidad de mejorar las normas mediante la colaboración en su definición, la puesta en común de la información técnica en que se basan y la armonización de disparidades tomando como referencia los niveles más altos. Esta mejora es posible tanto en el caso de las normas sobre salud y seguridad en el trabajo como en el de otras normas laborales afines, como las relativas al trabajo infantil, el salario mínimo y la negociación colectiva. Un obstáculo fundamental para la armonización ha sido la cuestión de la soberanía nacional: muchos países se han mostrado reacios a negociar la pérdida de control sobre su legislación laboral.

miércoles, 25 de junio de 2014

Desplazamiento, desempleo y migración de trabajadores

Los acuerdos de libre comercio se celebran en un contexto de tendencias económicas y sociales más generales con las que inte- ractúan. Consideremos el libre comercio entre dos países con diferentes niveles de desarrollo, escalas salariales y oportunidades de empleo. En esta situación, las empresas cambian de ubicación, desplazando a los trabajadores de sus puestos de trabajo y generando desempleo en el país de origen. Los nuevos trabajadores desempleados pueden trasladarse a zonas donde haya más posibi- lidades de encontrar trabajo, sobre todo si, como en Europa, las barreras a la emigración también se han suprimido. El desem- pleo, el temor a sufrirlo, la migración y sus consecuencias como el estrés y la desorganización social que generan, repercuten grave- mente en la salud de los trabajadores y sus familias. Algunos gobiernos han intentado atenuar estos efectos mediante la aplicación de programas sociales, que comprenden la formación para la reconversión profesional, la asistencia por reubicación y ayudas similares, con éxito desigual.

martes, 24 de junio de 2014

Perspectivas futuras de desarrollo de los servicios de salud en el trabajo (I)

El desarrollo futuro de los servicios de salud en el trabajo depende de varios factores del mundo laboral, así como de la economía y la política nacional. Entre los factores más importantes en los países industrializados hay que mencionar el envejecimiento de la población, el aumento de las pautas irregu- lares de empleo y de horario de trabajo, el trabajo a distancia
(teletrabajo), los lugares de trabajo móviles y el gradual aumento de las pequeñas empresas y los trabajadores autónomos. Se intro- ducen nuevas tecnologías, se emplean nuevas sustancias y mate- riales y aparecen nuevas formas de organizar el trabajo. Hay presiones en favor del aumento simultáneo de la productividad y la calidad, que obligan a mantener una fuerte motivación para el trabajo en el marco de un ritmo creciente de cambio, y la nece- sidad de aprender nuevas prácticas y métodos de trabajo crece también a ritmo acelerado.
Aunque las medidas tradicionalmente aplicadas para hacer frente a los peligros profesionales han tenido éxito, especial- mente en los países industrializados, no es probable que estos peligros desaparezcan en un futuro próximo, por lo que seguirán constituyendo un riesgo, si bien para un número menor de trabajadores. Los problemas psicológicos y psicosociales están convirtiéndose en peligros profesionales generalizados. La mundialización de la economía, la regionalización y el creci- miento de las economías y empresas multinacionales están creando una población activa internacionalmente móvil y dan lugar a la exportación de peligros profesionales a áreas en las que no existen reglamentaciones protectoras y las restricciones son débiles o inexistentes.
En respuesta a estas tendencias, la Segunda Reunión de Centros Colaboradores de la OMS para la Salud en el Trabajo (la Red de 52 Institutos Nacionales de Salud en el Trabajo) cele- brada en octubre de 1994 desarrolló la Estrategia Global de Salud en el Trabajo para Todos, con especial atención al desa- rrollo futuro de la práctica de la salud en el trabajo. A este respecto, en el futuro será necesario hacer frente a las siguientes cuestiones: