domingo, 18 de enero de 2015

Los servicios de salud en el empleo contribuyen a la práctica de la salud en el trabajo,

Los servicios de salud en el empleo contribuyen a la práctica de la salud en el trabajo, que es intrínsecamente interdisciplinaria e intersectorial e incluye a otros especialistas, tanto de la empresa como externos, además de los profesionales del ramo, así como las correspondientes autoridades públicas, las empresas, los trabajadores y sus representantes.
Existen muchos modelos de servicios de salud en el trabajo. Uno de ellos disfruta de gran consenso a escala internacional: es el modelo propuesto por el Convenio de la OIT sobre los servi- cios de salud en el trabajo (nº 161) y la Recomendación (nº 171) promulgados por la Conferencia Internacional del Trabajo en
1985. Los países deben considerar este modelo como un objetivo hacia el cual avanzar, teniendo en cuenta, por supuesto, las particularidades locales y la disponibilidad de personal especiali- zado y recursos económicos.
Deben adoptarse políticas nacionales para desarrollar progre- sivamente servicios de salud en el trabajo para todos los trabaja- dores, tomando en consideración los riegos específicos de las empresas. Estas políticas han de formularse, ponerse en práctica
y revisarse periódicamente a la vista de las condiciones y prác- ticas nacionales y en consulta con las organizaciones de empresas y de trabajadores más representativas. Deben estable- cerse planes que señalen los pasos a dar cuando no puedan esta- blecerse servicios de salud en el trabajo de forma inmediata en todas las empresas.

sábado, 17 de enero de 2015

Colaboración con otras organizaciones.

Siempre que sea posible, se deberán fomentar las economías de escala aunando fuerzas con otras organizaciones locales, utilizando las instalaciones de la comunidad, etc.

viernes, 16 de enero de 2015

Aprobación y participación de la alta dirección

. Los altos directivos de la empresa deberían dar su aprobación al programa pública- mente y confirmar su valor participando personalmente en alguna de las actividades.

jueves, 15 de enero de 2015

Participación de cónyuges y familiares a cargo del trabajador

Normal- mente, los hábitos sanitarios son característicos de la familia. Debería enviarse material educativo al domicilio y, en la medida de lo posible, animar a las cónyuges y a otros familiares a participar en algunas de las actividades.

miércoles, 14 de enero de 2015

Participación de la plantilla y de sus representantes

. Una representa- ción de todos los niveles jerárquicos de la empresa (es decir, alta dirección, supervisores, trabajadores de base) debería estar presente a la hora de diseñar, ejecutar y evaluar el programa. Cuando exista un sindicato, su líder y los delegados de personal también deberían participar. A veces, el contar con

los sindicatos para la ejecución de un programa elimina la oposición latente a la dirección y fomenta los programas de la empresa destinados a la mejora del bienestar del trabajador, si los hay; asimismo, puede estimular al sindicato a promover el programa en otras empresas del mismo sector o de la misma zona.

martes, 13 de enero de 2015

Análisis de los costes de la plantilla y de la empresa

Puede haber enormes diferencias entre lo que los trabajadores desean y necesitan y lo que la empresa puede permitirse. La empresa debe ser capaz de asignar al programa los recursos necesarios, tanto en términos de desembolsos económicos como de tiempo
y esfuerzo de los trabajadores. Sería inútil lanzar un programa que no pudiese proseguir por falta de recursos. Al mismo tiempo, las planificaciones presupuestarias deberían contemplar incrementos de las asignaciones de recursos para cubrir la expansión del programa, a medida que crezca y se vaya consolidando.

lunes, 12 de enero de 2015

Lesiones de los nervios periféricos (II)

La recuperación tras el aplastamiento de un nervio es más rápida, completa y funcional que la recuperación tras la sección neural. Dos factores explican el pronóstico favorable en los casos de aplastamiento. En primer lugar, pueden contactar con la piel más axones que en los casos de sección; por otro lado, las cone- xiones son guiadas en sentido inverso hacia su localización original por las células de Schwann y por las membranas basales, elementos que permanecen intactos en los aplasta- mientos nerviosos, mientras que después de una sección neural, el nervio suele prolongarse hacia regiones incorrectas de la superficie cutánea siguiendo las vías erróneas de las células de Schwann. Debido a esto, se envía una información espacial distorsionada a la corteza somatosensorial del cerebro. Sin embargo, en los dos casos, los axones en proceso de regenera- ción parecen capaces de hallar el camino de vuelta hacia el mismo tipo de receptores sensoriales que alcanzaban antes de la lesión.
La reinervación de un receptor cutáneo es un proceso gradual. Cuando el axón en crecimiento alcanza la superficie de la piel, las áreas de recepción sensorial son más pequeñas de lo normal y el umbral de sensibilidad es superior. Estos puntos receptivos se extienden con el tiempo y se unen de forma gradual en campos de mayor tamaño. La sensibilidad a los estí- mulos mecánicos aumenta y con frecuencia se acerca a la sensibilidad de los receptores sensoriales normales de esa clase. Los estudios realizados con estímulos táctiles constantes, o en movi- miento y con vibraciones han mostrado que las zonas insensibili- zadas recuperan a distinto ritmo las modalidades sensoriales atribuidas a diferentes tipos de receptores.
Si se observa al microscopio, se aprecia que la piel lampiña denervada es más fina de lo normal y presenta unas elevaciones cutáneas aplanadas y menos capas de células. Esto confirma que los nervios tienen una influencia trófica o nutricional sobre la piel. Al poco tiempo de recuperarse la inervación, las eleva- ciones dérmicas se desarrollan mejor, la epidermis aumenta de grosor y pueden hallarse axones que atraviesan la membrana basal. Cuando el axón alcanza de nuevo el corpúsculo de Meissner, éste comienza a aumentar de tamaño y la estructura atrófica previamente aplanada recupera su forma original. Si la denervación fue prolongada, puede formarse un corpúsculo nuevo al lado del esqueleto atrófico original, que continúa denervado (Dellon 1981).
Como se puede observar, para comprender las consecuencias de las lesiones nerviosas periféricas hay que conocer el funciona- miento normal y el grado de recuperación funcional. Aunque se dispone de esta información en algunas células nerviosas, deberán realizarse más estudios, ya que todavía quedan varias áreas oscuras en relación con la función de los nervios cutáneos en la salud y la enfermedad.