En la tercera edición de la Enciclopedia de la OIT, publicada en 1983, la ergonomía se resumió en un artículo de tan sólo cuatro páginas. Desde la publicación de la tercera edición, ha habido un cambio importante en el énfasis y en la comprensión de las inte- rrelaciones entre salud y seguridad: el mundo ya no puede clasifi- carse tan fácilmente en medicina, seguridad y prevención de riesgos. Durante la última década, en casi todas las ramas del sector de producción y servicios se ha hecho un gran esfuerzo por mejorar la productividad y la calidad. Este proceso de reestructu- ración ha generado una experiencia práctica que demuestra claramente que la productividad y la calidad están directamente relacionadas con el diseño de las condiciones de trabajo. Una medida económica directa de la productividad, los costes del absentismo por enfermedad, está relacionada con las condiciones de trabajo. Así, debería ser posible aumentar la productividad y la calidad y evitar el absentismo prestando más atención a la concepción de las condiciones de trabajo.
En resumen, una hipótesis simple de la ergonomía moderna podría ser: el dolor y el agotamiento causan riesgos para la salud, pérdidas en la productividad y disminución de la calidad, que son las medidas de los costes y beneficios del trabajo humano.
Esta sencilla hipótesis puede ser contrastada con la medicina del trabajo, que generalmente se ocupa exclusivamente de esta- blecer la etiología de las enfermedades profesionales. El objetivo de la medicina del trabajo es establecer las condiciones en las que se minimice la probabilidad de desarrollar dichas enferme- dades. Empleando los principios de la ergonomía, estas condi- ciones pueden definirse más fácilmente en forma de demandas y limitaciones de carga. Puede decirse que la medicina del trabajo establece “limitaciones a través de estudios médico-científicos”. La ergonomía tradicional considera que su papel consiste en definir los métodos que permiten poner en práctica las limita- ciones que establece la medicina del trabajo, a través del diseño
y la organización del trabajo. Así, la ergonomía tradicional podría definirse como aquella que desarrolla “correcciones a través de estudios científicos”, donde “correcciones” son todas aquellas recomendaciones para la concepción del trabajo en las que se presta atención a los límites de carga sólo para evitar los riesgos para la salud. Una característica de estas recomenda- ciones correctivas es que quienes las practican se quedan final- mente solos en su tarea de aplicarlas, ya que no existe un trabajo de equipo multidisciplinario.
Todo sobre la Seguridad industrial segun la OIT, salud mental, sistema reproductor, sistema muscoesqueletico, aparato digestivo, cancer
sábado, 7 de marzo de 2015
viernes, 6 de marzo de 2015
Episodio o exposición (II)
Los incidentes causantes de lesiones están constituidos con frecuencia por varios episodios. Como ejemplo, puede conside- rarse lo que ocurre en un accidente de tráfico: un coche golpea la valla, cruza la mediana y choca contra un camión. El conductor sufre varias lesiones al golpearse contra el interior del coche y cortarse con los cristales. Si se codificaran los microepi- sodios —por ejemplo, golpe contra el parabrisas o corte con un cristal que sale despedido—, podría pasarse por alto el hecho más general de que la persona ha sufrido un accidente de tráfico.
En estos casos de episodios múltiples, hay una serie de episo- dios que deben considerarse primarios y tener prioridad sobre los microepisodios asociados a ellos. Estos episodios primarios son:
• Agresiones y actos violentos.
• Accidentes de tráfico.
• Incendios.
• Explosiones.
En estos casos de episodios múltiples, hay una serie de episo- dios que deben considerarse primarios y tener prioridad sobre los microepisodios asociados a ellos. Estos episodios primarios son:
• Agresiones y actos violentos.
• Accidentes de tráfico.
• Incendios.
• Explosiones.
jueves, 5 de marzo de 2015
Episodio o exposición (I)
El sistema de clasificación titulado episodio o exposición describe la forma en que se produzco o causó la enfermedad o lesión. Para identificar la forma principal de lesión o exposición a una sustancia o situación peligrosa, se prevén las siguientes ocho divisiones:
• Contacto con objetos y equipos.
• Caídas.
• Reacciones y esfuerzos corporales.
• Exposición a sustancias o ambientes nocivos.
• Accidentes de tráfico.
• Incendios y explosiones.
• Agresiones y actos violentos.
• Otros episodios o exposiciones.
• Contacto con objetos y equipos.
• Caídas.
• Reacciones y esfuerzos corporales.
• Exposición a sustancias o ambientes nocivos.
• Accidentes de tráfico.
• Incendios y explosiones.
• Agresiones y actos violentos.
• Otros episodios o exposiciones.
miércoles, 4 de marzo de 2015
Parte del cuerpo afectada (II)
Los resultados de las pruebas indicaron que la consideración de la parte interna del organismo afectada era adecuada para las enfermedades y trastornos, pero extremadamente confusa cuando se aplicaba a muchas de las lesiones traumáticas, como los cortes o contusiones. La BLS optó por codificar la parte externa afectada en el caso de la mayoría de las lesiones traumá- ticas y la parte interna afectada en el caso de las enfermedades
(si procedía).
La segunda cuestión que se planteó fue la relativa a la clasifi- cación de las enfermedades que afectan a varios sistemas. Por ejemplo, la hipotermia, un trastorno de baja temperatura corporal por la exposición al frío, puede afectar a los sistemas nervioso y endocrino. En un caso así, el personal paramédico tendría dificultades para elegir el código correcto y podría verse obligado a dedicar mucho tiempo a la investigación sin obtener nada en claro. Por este motivo, el sistema de la BLS prevé una única división, “sistemas orgánicos”, que incluye uno solo o varios de éstos.
La tercera cuestión que se suscitó se refería a la identificación de las combinaciones típicas de lesiones en las extremidades superiores e inferiores. Los informes remitidos por las empresas sobre los incidentes ocurridos a los trabajadores demostraron que estas combinaciones, como la de mano y muñeca, estaban justificadas.
(si procedía).
La segunda cuestión que se planteó fue la relativa a la clasifi- cación de las enfermedades que afectan a varios sistemas. Por ejemplo, la hipotermia, un trastorno de baja temperatura corporal por la exposición al frío, puede afectar a los sistemas nervioso y endocrino. En un caso así, el personal paramédico tendría dificultades para elegir el código correcto y podría verse obligado a dedicar mucho tiempo a la investigación sin obtener nada en claro. Por este motivo, el sistema de la BLS prevé una única división, “sistemas orgánicos”, que incluye uno solo o varios de éstos.
La tercera cuestión que se suscitó se refería a la identificación de las combinaciones típicas de lesiones en las extremidades superiores e inferiores. Los informes remitidos por las empresas sobre los incidentes ocurridos a los trabajadores demostraron que estas combinaciones, como la de mano y muñeca, estaban justificadas.
martes, 3 de marzo de 2015
Parte del cuerpo afectada (I)
La estructura de clasificación titulada parte del cuerpo afectada espe- cifica la parte del cuerpo directamente afectada por la lesión o enfermedad. Cuando se relaciona con el código de la naturaleza de la lesión o enfermedad , se obtiene una imagen completa de los daños sufridos: amputación de dedo, cáncer de pulmón, fractura de mandíbula. Este sistema comprende ocho divisiones:
• Cabeza.
• Cuello, incluida la garganta.
• Tronco.
• Extremidades superiores.
• Extremidades inferiores.
• Sistemas orgánicos.
• Pluralidad de partes del cuerpo.
• Otras partes del cuerpo.
Cuando se analizaron las posibles alternativas para concretar esta parte teóricamente sencilla del sistema de clasificación, se plantearon tres cuestiones. La primera de ellas fue si debía codi- ficarse la parte externa (brazo, tronco, pierna) afectada por la lesión o enfermedad o la parte interna (corazón, pulmones, cerebro).
• Cabeza.
• Cuello, incluida la garganta.
• Tronco.
• Extremidades superiores.
• Extremidades inferiores.
• Sistemas orgánicos.
• Pluralidad de partes del cuerpo.
• Otras partes del cuerpo.
Cuando se analizaron las posibles alternativas para concretar esta parte teóricamente sencilla del sistema de clasificación, se plantearon tres cuestiones. La primera de ellas fue si debía codi- ficarse la parte externa (brazo, tronco, pierna) afectada por la lesión o enfermedad o la parte interna (corazón, pulmones, cerebro).
lunes, 2 de marzo de 2015
Códigos de la naturaleza de la lesión o enfermedad (III)
Existen una serie de situaciones que requieren una detenida consideración al establecer las reglas de selección de códigos en esta división. La revisión de los casos mortales revela dificultades en la codificación de ciertos tipos de accidentes. Por ejemplo, las fracturas mortales suelen deberse directa o indirectamente a lesiones mortales en órganos vitales, como el cerebro o la columna vertebral. Para registrar los daños mortales causados por este tipo de lesiones, se tuvieron que introducir algunas cate- gorías e instrucciones de codificación específicas.
Las heridas por arma de fuego constituyen una categoría dife- rente, con instrucciones especiales para aquellos casos en los que se producen también amputaciones o parálisis. Para respetar los criterios inspiradores del sistema de codificación, las lesiones, parálisis y amputaciones más graves tienen preferencia sobre las lesiones menos graves producidas por un arma de fuego.
Las respuestas a las preguntas que aparecen en los partes de accidente que deben remitir las empresas no siempre describen correctamente la lesión o enfermedad. Si en una parte se indica tan sólo que el trabajador se lesionó “en la espalda”, no hay base para considerar si se trata de una dislocación, distensión, dorso- patía o cualquier otra enfermedad concreta. Para resolver el problema, se han establecido códigos individuales para las descripciones inespecíficas de lesiones o enfermedades tales como “llaga”, “herida” o “dolor”.
Finalmente, esta división incluye unos códigos para clasificar las combinaciones más frecuentes de afecciones derivados del mismo incidente. Por ejemplo, un trabajador puede sufrir tanto arañazos como contusiones en un mismo incidente.
Cinco de las restantes divisiones de esta estructura de clasifica- ción se dedican a la identificación de enfermedades y trastornos profesionales. Incluyen códigos para identificar determinadas afecciones que presentan un interés especial para los profesio- nales de la salud y la seguridad. En los últimos años, son cada vez más las enfermedades y trastornos que se han relacionado con el entorno de trabajo, pero esta relación rara vez se ha refle- jado en los sistemas de clasificación existentes. El sistema de la BLS incluye una lista muy amplia de enfermedades y trastornos específicos, como el síndrome del túnel carpiano, la legionella, la tendonitis y la tuberculosis.
Las heridas por arma de fuego constituyen una categoría dife- rente, con instrucciones especiales para aquellos casos en los que se producen también amputaciones o parálisis. Para respetar los criterios inspiradores del sistema de codificación, las lesiones, parálisis y amputaciones más graves tienen preferencia sobre las lesiones menos graves producidas por un arma de fuego.
Las respuestas a las preguntas que aparecen en los partes de accidente que deben remitir las empresas no siempre describen correctamente la lesión o enfermedad. Si en una parte se indica tan sólo que el trabajador se lesionó “en la espalda”, no hay base para considerar si se trata de una dislocación, distensión, dorso- patía o cualquier otra enfermedad concreta. Para resolver el problema, se han establecido códigos individuales para las descripciones inespecíficas de lesiones o enfermedades tales como “llaga”, “herida” o “dolor”.
Finalmente, esta división incluye unos códigos para clasificar las combinaciones más frecuentes de afecciones derivados del mismo incidente. Por ejemplo, un trabajador puede sufrir tanto arañazos como contusiones en un mismo incidente.
Cinco de las restantes divisiones de esta estructura de clasifica- ción se dedican a la identificación de enfermedades y trastornos profesionales. Incluyen códigos para identificar determinadas afecciones que presentan un interés especial para los profesio- nales de la salud y la seguridad. En los últimos años, son cada vez más las enfermedades y trastornos que se han relacionado con el entorno de trabajo, pero esta relación rara vez se ha refle- jado en los sistemas de clasificación existentes. El sistema de la BLS incluye una lista muy amplia de enfermedades y trastornos específicos, como el síndrome del túnel carpiano, la legionella, la tendonitis y la tuberculosis.
domingo, 1 de marzo de 2015
Estudios de casos y controles (o de casos y referentes) (V)
Si el número de casos expuestos es relativamente mayor que el de los controles expuestos, el OR será mayor de 1 y viceversa. Al igual que para el riesgo relativo, también tienen que calcularse e indicarse los intervalos de confianza para el OR.
Supongamos otro ejemplo, el de un centro de medicina del trabajo de una gran empresa que atiende a 8.000 empleados expuestos a distintos tipos de polvo y otros agentes químicos. En nuestro caso, estamos interesados en la relación entre la exposición a mezclas de polvo y la bronquitis crónica. El estudio incluye el seguimiento de esta población durante un año. Hemos establecido los criterios de diagnóstico para la bronquitis crónica como “tos y expectoración por las mañanas durante tres meses en dos años consecutivos”. Los criterios para la exposición “posi- tiva” al polvo se definen antes de que se inicie el estudio. Todos los pacientes que visitan el centro médico y que cumplen estos criterios durante el período de un reclutan 100 casos y 100 controles durante estudio. Supongamos también que 40 casos y 15 controles se clasifican como expuestos al polvo. Así:
Supongamos otro ejemplo, el de un centro de medicina del trabajo de una gran empresa que atiende a 8.000 empleados expuestos a distintos tipos de polvo y otros agentes químicos. En nuestro caso, estamos interesados en la relación entre la exposición a mezclas de polvo y la bronquitis crónica. El estudio incluye el seguimiento de esta población durante un año. Hemos establecido los criterios de diagnóstico para la bronquitis crónica como “tos y expectoración por las mañanas durante tres meses en dos años consecutivos”. Los criterios para la exposición “posi- tiva” al polvo se definen antes de que se inicie el estudio. Todos los pacientes que visitan el centro médico y que cumplen estos criterios durante el período de un reclutan 100 casos y 100 controles durante estudio. Supongamos también que 40 casos y 15 controles se clasifican como expuestos al polvo. Así:
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
