domingo, 6 de abril de 2014

Tecnología

Las tecnologías aplicables van desde los materiales de autoayuda, como libros, folletos y cintas de audio y vídeo tradicionales, hasta el software de aprendizaje y CD interactivo. La mayor parte de los programas exigen un contacto interpersonal a través de clases, conferencias o seminarios o de la formación y los consejos ofre- cidos individualmente en el lugar de trabajo, por vía telefónica o incluso a través del ordenador. Asimismo, en ocasiones se utilizan grupos de autoayuda.
Los sistemas informáticos de recogida de datos son esenciales para la eficacia del programa, ya que se utilizan en diversas funciones de gestión (elaboración de presupuestos y utilización de recursos, cronograma/calendario, seguimiento individual, evaluación de procesos y resultados). Otras aplicaciones tecnoló- gicas adoptan modalidades más complejas, tales como un meca- nismo de conexión bioinformática para registrar medidas fisiológicas (p. ej., presión arterial, agudeza visual) o incluso la participación del sujeto en el propio programa (p. ej., asistencia a una instalación de capacitación física para el trabajo). Se están probando equipos informáticos de aprendizaje portátiles para evaluar su capacidad de mejora de los cambios de comportamiento.

sábado, 5 de abril de 2014

Prestación de los programas

La prestación de los programas de promoción de la salud, ya sean patrocinados por la empresa o por los trabajadores, pueden enco- mendarse a distintas personas. En las grandes organizaciones, sobre todo en aquéllas en que las concentraciones geográficas de trabajadores son significativas, se encomienda a los propios empleados a tiempo completo y a tiempo parcial (personal de enfermería, educadores sanitarios, psicólogos, fisioterapéutas, etc.) la gestión del programa. Otras veces se acude a personal externo, a consultores individuales o a miembros de organiza- ciones que ofrecen especialistas en una amplia gama de disciplinas, tales como hospitales, organizaciones voluntarias (p. ej., la American Heart Association), empresas de promoción de la salud que ofrecen programas de detección precoz, de mejora de la capacidad física para el trabajo, de gestión del estrés, de nutrición y otros, y gestoras de la asistencia. Los materiales utilizados en los programas proceden de estas fuentes o se elaboran internamente. En ocasiones, las organizaciones de trabajadores llevan a cabo sus propios programas para sus miembros o prestan ciertos servicios de promoción de la salud en asociación con la empresa.
Son muchos los programas de educación y formación que se han elaborado para preparar a los estudiantes y a los profesio- nales de la salud en la planificación, ejecución y evaluación de los programas de promoción de la salud en el lugar de trabajo. Muchas universidades ofrecen cursos al respecto y algunas han creado una asignatura o un área de especialización concreta sobre “promoción de la salud en el lugar de trabajo”. Tanto instituciones educativas públicas y privadas como organiza- ciones profesionales imparten un número considerable de cursos de formación continuada sobre el trabajo en el entorno de la empresa, la gestión de programas y los avances tecnológicos. Para ser eficaces, los responsables deben comprender el contexto concreto, las limitaciones y las actitudes asociadas con los entornos de trabajo. Al planificar y ejecutar los programas, deben tener en cuenta las políticas específicas del tipo de empleo y del lugar de trabajo, así como las cuestiones pertinentes rela- tivas a las relaciones laborales, los horarios de trabajo, las estruc- turas organizativas formales e informales, además de la cultura, las normas y las expectativas empresariales.


viernes, 4 de abril de 2014

Trabajadores con necesidades especiales

Una parte significativa de la población activa, sobre todo si se incluye un gran número de trabajadores de edad avanzada, padece al menos una enfermedad crónica, como diabetes, artritis, depresión, asma o lumbalgia. Además, otra parte importante de la población se considera expuesta a un alto riesgo de padecer un problema de salud grave, como una enfermedad cardiovascular, debido al agravamiento de factores de riesgo, como el nivel total de colesterol en sangre, la hipertensión, el consumo de tabaco, una obesidad significativa o un alto nivel de estrés.
Es posible que estas poblaciones utilicen los servicios de salud con una frecuencia excesiva, generen costes por sus gastos en prestaciones sanitarias y den lugar a pérdidas de productividad, pero tales efectos pueden atenuarse mediante iniciativas preven- tivas. De hecho, los programas de educación y asesoramiento destinados a paliar estas enfermedades y riesgos son cada vez más habituales. Suelen basarse en la intervención de personal de enfermería con formación específica (o, más raramente, educa- dores sanitarios o dietistas) con objeto de ayudar a poner en práctica y mantener los cambios de comportamiento necesarios y colaborar más estrechamente con el médico de atención primaria en la utilización de medidas médicas apropiadas, sobre todo en lo que se refiere al consumo de medicamentos.

jueves, 3 de abril de 2014

Pruebas sobre el gusto

La psicofísica es la medición de la respuesta a un estímulo sensorial aplicado. Las determinaciones de “umbrales”, o pruebas para hallar la concentración mínima que puede percibirse con fiabilidad, son menos útiles en el gusto que en el olfato, por la mayor variabilidad que muestra el primero en la población general. Pueden obtenerse umbrales separados para detectar sustancias sápidas y para el reconocimiento del sabor. Las pruebas de supraumbrales evalúan la capacidad del sistema para funcionar en niveles superiores al umbral y pueden aportar más informa- ción sobre la experiencia de sabor en el “mundo real”. Los ensayos de discriminación, en los que se obtiene información sobre la diferencia entre sustancias, pueden detectar cambios sutiles en la capacidad sensorial. Con las pruebas de identifica- ción pueden obtenerse resultados distintos a los que se deter- minan con las pruebas de umbral en el mismo individuo. Por ejemplo, una persona con una lesión del sistema nervioso puede ser capaz de detectar y valorar las sustancias sápidas, pero sin identificarlas. En las pruebas de sabor puede valorarse el sabor en toda la boca agitando las sustancias por toda la cavidad oral o realizarse el ensayo en áreas de sabor específicas dirigiendo gotas de las sustancias hacia la zona o aplicando papel de filtro empa- pado estas mismas sustancias.

miércoles, 2 de abril de 2014

Causas no profesionales

En el diagnóstico diferencial deben considerarse otras causas de alteraciones del gusto: trastornos congénitos/genéticos, endo- crinos/metabólicos o gastrointestinales; enfermedades hepáticas; efectos yatrogénicos; infecciones; trastornos orales locales; cáncer; trastornos neurológicos; trastornos psiquiátricos; enfermedad renal; y síndrome de Sjögren/boca seca. (Deems, Doty y Settle 1991; Mott y Leopold 1991; Mott, Grushka y Sessle 1993).

martes, 1 de abril de 2014

Traumatismo craneal

Durante las actividades laborales se producen traumatismos craneales que pueden alterar el sistema del gusto. Aunque quizá sólo el 0,5 % de los pacientes con traumatismos craneales refieren pérdida del gusto, la frecuencia de disgeusia puede ser muy superior (Mott, Grushka y Sessle 1993). La pérdida de sabor, cuando se produce, es probablemente específica o localizada, y a veces el sujeto ni siquiera la percibe. El pronóstico de la pérdida de gusto apreciada de forma subjetiva es mejor que el pronóstico de la pérdida de olfato.

lunes, 31 de marzo de 2014

Exposición a la radiación

El tratamiento radioterápico puede causar una disfunción gusta- tiva por (1) alteraciones de las células gustativas, (2) lesión de los nervios gustativos, (3) disfunción de las glándulas salivales y (4) infecciones orales oportunistas (Della Fera y cols. 1995). No se han realizado estudios en el ámbito laboral sobre los efectos de la radiación sobre el sistema del gusto.